Conmoción en Morón por brutal ataque a una adolescente con autismo

NewsITe
Lo que debía ser una noche de alegría y celebración en un corso barrial de Morón terminó en una escena de extrema violencia. Quimey, una adolescente de 14 años con condición del espectro autista, fue salvajemente golpeada por un grupo de jóvenes en la zona de Gervasio Pavón, en un episodio que vuelve a exponer la crueldad del bullying y la desprotección de las personas con discapacidad.
De acuerdo con el relato de su familia, la adolescente se encontraba en el corso acompañada por sus hermanos cuando fue abordada por una patota integrada por otras adolescentes, entre las que habría al menos dos mayores de edad. Sin intercambio previo de palabras, la tomaron del pelo, la tiraron al piso y comenzaron a patearla repetidamente. La agresión fue tan brutal que Quimey perdió el conocimiento y entró en convulsiones ante la mirada desesperada de sus allegados.
Su hermano de 16 años intentó intervenir para frenar la golpiza, pero también fue agredido y apartado por el mismo grupo. La madre de la víctima, Valeria, denunció que el ataque no fue un hecho aislado, sino la culminación de una seguidilla de hostigamientos previos. Según contó, su hija venía siendo blanco de burlas constantes en redes sociales y en la vía pública, donde la llamaban “tontita” y se reían de su condición.
Internación, denuncia penal y reclamo de justicia
Tras el ataque, Quimey fue asistida por el SAME y trasladada de urgencia al Hospital Posadas, donde permaneció más de 12 horas en observación. Los profesionales constataron que, si bien las lesiones físicas no ponían en riesgo su vida, el cuadro neurológico y el impacto emocional requerían especial atención. Desde el hecho, la joven padece ataques de pánico, miedo a salir de su casa y severos trastornos del sueño.
La familia radicó la denuncia en la Comisaría 4ta de Morón y el caso quedó en manos de la fiscalía de turno, que deberá avanzar en la identificación de los agresores y determinar la responsabilidad penal de las presuntas mayores de edad. En paralelo, se analiza el material que habría circulado en redes sociales y mensajes previos que dan cuenta del hostigamiento sistemático hacia la víctima.
Organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad advierten que este tipo de episodios se repite con frecuencia y reclaman políticas públicas más firmes contra el acoso escolar y la violencia en eventos masivos. Recuerdan que el Estado, las escuelas y la comunidad tienen la obligación de garantizar entornos seguros e inclusivos, tal como establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con rango constitucional en Argentina.
Bullying, redes sociales y discapacidad: un combo alarmante
El caso de Morón deja en evidencia el rol que cumplen las redes sociales en la escalada de violencia entre adolescentes. Según especialistas en psicología infantojuvenil, el hostigamiento digital —a través de insultos, burlas, difusión de fotos o videos— suele ser la antesala de agresiones físicas cada vez más graves, especialmente cuando la víctima presenta una condición que la vuelve más vulnerable.
- La familia denuncia burlas y agresiones previas contra Quimey en Instagram.
- Exigen que se identifique y sancione a las agresoras mayores de edad.
- Reclaman medidas concretas para frenar el bullying hacia personas con discapacidad.
“Necesito que esta situación se conozca para que no vuelva a pasar”, expresó la madre de la adolescente, quien pidió justicia y protección para su hija y para otras familias que atraviesan situaciones similares.
Mientras avanza la causa judicial, el entorno de Quimey busca contención psicológica y acompañamiento institucional. La familia insiste en que su principal objetivo es que el episodio no quede impune y que sirva como un llamado de atención sobre la violencia que padecen, muchas veces en silencio, los chicos y chicas con discapacidad en distintos puntos del país.

