Desalojan un inmueble tomado durante cuatro décadas en San Nicolás

NewsITe
Un edificio histórico perteneciente al Estado nacional fue recuperado luego de permanecer usurpado durante aproximadamente 40 años en el barrio porteño de San Nicolás, en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires. El inmueble, ubicado en Tucumán 1727 a metros de la avenida Callao, había sido motivo de reiteradas quejas de vecinos por ruidos molestos, situaciones de inseguridad y deterioro edilicio.
Según pudo saber Noticias Argentinas, el edificio es propiedad del CONICET y forma parte del patrimonio arquitectónico de la Ciudad. La construcción presenta valor histórico y fue originalmente diseñada por el reconocido ingeniero civil y arquitecto Arturo Prins, recordado por el imponente edificio neogótico de la Facultad de Ingeniería de la UBA sobre avenida Las Heras, a metros de Pueyrredón.
El operativo de desalojo se realizó con la intervención de efectivos de la Policía de la Ciudad, personal de la Red de Atención y la Guardia de Auxilio, ante el riesgo de derrumbe detectado en distintas áreas del inmueble. Tras la inspección técnica, las autoridades dispusieron la clausura preventiva del edificio para evitar nuevas ocupaciones y resguardar la seguridad de quienes circulan por la zona.
En el interior del lugar se encontraron banderas, estandartes y otros elementos vinculados a distintas agrupaciones políticas. A partir de esos hallazgos, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, vinculó el caso con otras tomas recientes en la Ciudad y volvió a plantear una postura de línea dura frente a las usurpaciones y ocupaciones ilegales de inmuebles públicos.
Reacción oficial y debate sobre las usurpaciones en la Ciudad
Al referirse al procedimiento, Macri remarcó el mensaje político detrás del desalojo: “En la Ciudad no hay lugar para la tibieza ni para el verso garantista que protege a los que viven del delito”, sostuvo, en línea con su política de recuperar espacios públicos y edificios estatales que se encuentren ocupados de manera irregular.
Desde el Gobierno porteño señalan que los vecinos del área venían denunciando desde hace años la situación de abandono del inmueble, así como la existencia de movimientos constantes de personas y episodios de violencia. El operativo, remarcan, se enmarca en una estrategia más amplia de control del espacio urbano y de intervención sobre construcciones que presentan riesgo estructural.
- El edificio está ubicado en una zona estratégica, a pasos del Congreso y de importantes dependencias públicas.
- La estructura fue clausurada tras detectarse peligro de derrumbe y se prevén nuevas pericias técnicas.
- El inmueble pertenece al CONICET y se analiza su futuro uso una vez culminadas las tareas de puesta en valor.
“En la Ciudad no hay lugar para la tibieza ni para el verso garantista que protege a los que viven del delito”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, tras el desalojo del histórico edificio usurpado.
Ahora, el desafío para las autoridades será definir el destino del inmueble, compatibilizando la preservación de su valor patrimonial con un eventual uso institucional, académico o administrativo. En paralelo, el caso vuelve a instalar la discusión sobre las políticas de vivienda, las tomas de edificios y el rol del Estado en la gestión y cuidado de su propio patrimonio.

