El defensor de Racing atravesó una jornada de definiciones tras mantener reuniones con el entrenador Gustavo Costas y con la dirigencia. De esos encuentros surgió el veredicto sobre su futuro: Marcos Rojo continuará en Avellaneda, descartando la opción de regresar a Estudiantes.

Marcos Rojo quedó en una encrucijada en los últimos días. Tras un primer semestre con muchos claroscuros en Racing, surgió la posibilidad de un regreso a Estudiantes, que manifestó su intención de repatriarlo. Incluso, el entrenador Gustavo Costas se había mostrado resignado ante una eventual salida y expresó: “Es un jugador que nació en Estudiantes y querrá terminar su carrera ahí. He hablado mucho con él”.
Sin embargo, en medio de las diferencias entre ambos clubes —Racing pretendía una compensación económica y el Pincha buscaba su llegada en condición de libre—, el defensor de 35 años mantuvo este lunes una nueva reunión con el cuerpo técnico y la dirigencia. Allí comunicó su decisión final y confirmó que continuará en el conjunto de Avellaneda.
Rojo resolvió respetar el contrato por productividad que lo vincula con la institución hasta junio e intentar una suerte de revancha personal tras un inicio irregular en Racing. En ese tramo apenas disputó ocho partidos oficiales, seis de ellos como titular, sin lograr continuidad en el equipo.
La posibilidad de su retorno a La Plata había ganado fuerza no solo por las declaraciones de Costas y del entrenador pincha Eduardo Domínguez, quien señaló que el jugador estaba “entusiasmado”, sino también por su ausencia en la lista de concentrados para el debut ante Gimnasia, sin mediar inconvenientes físicos. Con el panorama aclarado, ahora se espera que Rojo vuelva a integrar la nómina para el compromiso de este miércoles frente a Rosario Central en el Cilindro.

