El oro rompe su techo histórico y reconfigura el mapa financiero

NewsITe
Nueva York, 26 de enero de 2026 (NA). El mercado global de materias primas vive días de fuerte reconfiguración: el oro superó por primera vez en la historia la barrera de los US$ 5.000 la onza, impulsado por compras récord de bancos centrales y un clima político y económico internacional marcado por la incertidumbre.
En los últimos 12 meses, el metal precioso acumuló una suba cercana al 80% en dólares y sólo en lo que va del año avanza alrededor de un 18%. De este modo, 2025 quedó registrado como el año en que el oro dejó de ser visto únicamente como refugio de valor para convertirse en uno de los activos más rentables del sistema financiero, con su mejor desempeño anual desde 1979, según el análisis de IOL Inversiones y la agencia Noticias Argentinas.
La escalada no se explica únicamente por la demanda de inversores minoristas. Fondos cotizados (ETF) respaldados en oro registraron fuertes ingresos de capital, mientras que bancos centrales de múltiples potencias, con China a la cabeza, aceleraron una estrategia de diversificación de reservas. El objetivo: reducir su exposición al dólar mediante compras históricas de lingotes, lo que colocó un piso alto a los precios e impidió correcciones profundas.
Plata en máximos y el impulso de las tierras raras
El movimiento alcista también alcanzó a la plata, otro metal asociado al resguardo de valor. El precio al contado llegó a un máximo inédito de US$ 112,18 por onza, antes de retroceder a la zona de US$ 108, aunque manteniendo una ganancia significativa dentro del rally general de los metales preciosos.
En paralelo, la decisión del presidente Donald Trump de avanzar con una inversión de US$ 1.600 millones en la minera de tierras raras USA Rare Earth (USAR) encendió las alarmas geopolíticas. El plan apunta a reducir la dependencia de Estados Unidos respecto de China en el suministro de estos minerales estratégicos para la industria de alta tecnología, desde electrónica y baterías hasta equipamiento militar.
La reacción de Wall Street fue inmediata: las acciones de USAR se dispararon más de 20% luego de que la compañía informara la firma de una carta de intención no vinculante con los Departamentos de Comercio y de Energía de Estados Unidos. El esquema prevé un préstamo de unos US$ 1.300 millones y financiamiento federal adicional por US$ 277 millones para construir una planta de fabricación de imanes en Oklahoma y desarrollar una mina de tierras raras en Texas.
Geopolítica, inflación y presión sobre la Reserva Federal
El fuerte repunte del oro se da en un contexto internacional atravesado por tensiones comerciales y conflictos bélicos. La política exterior estadounidense, con una agenda agresiva de aranceles, reavivó los temores inflacionarios globales. A ello se suman las persistentes tensiones en Oriente Medio y la guerra en Ucrania, factores que alimentan la búsqueda de activos considerados seguros.
Con la inflación dando señales de moderación bajo nuevas políticas económicas, el mercado comenzó a descontar una futura baja de tasas de interés en Estados Unidos. Como el oro mantiene una relación inversa con las tasas, la expectativa de rendimientos menores en los bonos del Tesoro mejora el atractivo de un activo que no paga intereses pero preserva valor en escenarios de turbulencia.
El panorama se volvió aún más complejo cuando el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, vinculó una investigación criminal en su contra con presuntas presiones de la Casa Blanca para forzar una reducción de tasas, lo que interpretó como un intento de vulnerar la independencia del organismo. Este ruido institucional debilitó al dólar y sumó combustible a la suba del metal.
Cómo se posicionan los inversores y el rol de los CEDEARs
Frente a este escenario, los inversores que buscaron ir más allá de la compra directa de oro encontraron en las acciones mineras una vía de exposición apalancada al precio del metal. En la plaza local, los CEDEARs de compañías del sector mostraron rendimientos muy superiores a la propia onza.
- Mientras el oro creció cerca del 80% en dólares desde enero de 2025, el CEDEAR de Barrick Gold (GOLD) avanzó alrededor del 221%.
- Harmony Gold (HMY), otra minera relevante, registró una suba cercana al 126% en el mismo período.
“Los bancos centrales, la incertidumbre geopolítica y las expectativas de tasas más bajas configuraron un cóctel ideal para que el oro marcara nuevos máximos históricos y consolidara su rol como activo de refugio por excelencia”, resumió el reporte de IOL Inversiones.
Con un mercado atento a la evolución de la política monetaria estadounidense y a las tensiones con China por el control de las cadenas de suministro estratégicas, analistas coinciden en que el oro y las tierras raras seguirán en el centro de la escena. La magnitud de las correcciones y la duración del rally dependerán, en buena medida, de cuánto se prolongue la incertidumbre global.

