Pericias toxicológicas complican la situación en el caso Bastián

NewsITe
Las pericias toxicológicas realizadas en el marco de la investigación por la muerte de Bastián Jerez confirmaron que tanto la conductora del UTV en el que viajaba el adolescente como el conductor de la camioneta involucrada en el choque tenían alcohol en sangre al momento del siniestro ocurrido en la ciudad balnearia de Pinamar.
De acuerdo con la información a la que accedió Noticias Argentinas, la mujer que manejaba el vehículo tipo UTV arrojó 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras que el conductor de la Volkswagen Amarok registró 0,25 gramos. Ambos valores superan los niveles recomendados para una conducción segura y serán evaluados por la Justicia para determinar la eventual responsabilidad penal de cada uno.
[prompt_box]
El caso generó una fuerte conmoción pública por la corta edad de la víctima y por haberse producido en plena temporada de verano, cuando miles de turistas se concentran en las playas de la costa atlántica. El accidente reavivó el debate sobre el consumo de alcohol al volante y la regulación del uso de UTV y cuatriciclos en zonas turísticas, especialmente en balnearios con alta circulación de vehículos recreativos.
Las autoridades judiciales aguardan ahora el análisis integral de los peritajes mecánicos y planimétricos para reconstruir con mayor precisión la dinámica del choque, establecer velocidades aproximadas, distancias y posibles maniobras imprudentes. A partir de esos elementos, se definirá si se avanza en una imputación formal por homicidio culposo agravado u otra figura penal.
El impacto del caso en la discusión sobre seguridad vial
Especialistas en seguridad vial consultados destacan que episodios como el de Pinamar exponen nuevamente la necesidad de reforzar los controles de alcoholemia, en particular en los destinos turísticos donde se combina la conducción con actividades recreativas nocturnas. También subrayan la importancia de campañas de concientización específicas para jóvenes y turistas.
- Mayor fiscalización sobre el uso de UTV, cuatriciclos y vehículos recreativos en playas y médanos.
- Controles de alcoholemia más frecuentes en accesos, avenidas principales y zonas de boliches.
- Regulación clara sobre quiénes pueden manejar este tipo de vehículos y en qué condiciones.
“El consumo de alcohol, aunque sea en bajas dosis, afecta los reflejos y la capacidad de reacción del conductor. En contextos de arena, médanos o circulación mixta con peatones y otros vehículos, cualquier disminución en la atención puede tener consecuencias fatales”, advierten desde organizaciones dedicadas a la prevención de siniestros viales.
Mientras tanto, familiares y amigos de Bastián reclaman el esclarecimiento total de lo ocurrido y que se definan responsabilidades concretas. El expediente continuará sumando pruebas en las próximas semanas, en un contexto de fuerte sensibilidad social respecto de los siniestros viales y del rol que tiene el alcohol en este tipo de tragedias.

