El oficialismo busca votos clave en el Senado

NewsITe
Con la mira puesta en el 11 de febrero, el oficialismo intensifica las negociaciones políticas para conseguir la aprobación de la reforma laboral en el Senado. A una semana del inicio de las sesiones extraordinarias, el Gobierno apunta a cerrar acuerdos con bloques dialoguistas y gobernadores, en un escenario de fuertes tensiones por el impacto fiscal de los cambios tributarios asociados al proyecto.
Las conversaciones en la Cámara alta son encabezadas por la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, quien mantiene reuniones con referentes de la UCR, del PRO y de distintos bloques provinciales. En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, concentra su tarea en el diálogo con los mandatarios provinciales y ya logró el respaldo explícito de siete gobernadores, un factor clave para ordenar el voto de los senadores.
Uno de los puntos más controvertidos es la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para las empresas, que pasaría del 35% al 31,5%. La modificación busca incentivar la inversión y la generación de empleo formal, pero a la vez recorta recursos coparticipables y presiona las cuentas de las provincias. Según estimaciones oficiales, las jurisdicciones perderían alrededor de 1,2 billones de pesos, motivo por el cual el Ejecutivo evalúa distintos esquemas de compensación, de acuerdo con lo señalado a la agencia Noticias Argentinas.
Apoyos, resistencias y el poroteo en el Senado
Entre los respaldos ya confirmados se encuentran los gobernadores aliados de LLA: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco). A ellos se sumaron los mandatarios dialoguistas Gustavo Sáenz (Salta) y Rolando Figueroa (Neuquén), quienes también empujan alternativas para amortiguar el recorte de recursos por la rebaja de Ganancias sobre las sociedades.
Con ese esquema, el oficialismo cuenta con 21 senadores propios, el apoyo de los tres representantes del PRO y el respaldo de siete de los diez radicales. Además, con la incidencia de los gobernadores Sáenz y Figueroa sumaría al menos dos votos más, alcanzando 33 respaldos. Sin embargo, para llegar a la mayoría necesaria todavía necesita al menos cuatro senadores adicionales, que podrían provenir de Misiones, Chubut y Corrientes.
En el radicalismo persisten resistencias: el bonaerense Maximiliano Abad, el catamarqueño Flavio Fama y el pampeano Daniel Kroneberger se mantienen firmes en su rechazo, principalmente por el esquema fiscal y por la forma en que se propone financiar el Fondo de Asistencia Laboral.
Qué dice el dictamen y los cambios en debate
El dictamen de la reforma laboral fue firmado el 11 de diciembre e incorporó una serie de modificaciones que obligaron al oficialismo a ampliar el margen de negociación. Algunas de esas correcciones atendieron reclamos de pymes y del sistema financiero, pero no lograron despejar las objeciones de los gobernadores sobre Ganancias ni los cuestionamientos de bloques opositores sobre el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral, que no quieren que se nutra con aportes que deberían dirigirse a la ANSES.
Entre los cambios más relevantes se incluyó la posibilidad de que las pequeñas y medianas empresas abonen las indemnizaciones en hasta 18 cuotas, con el argumento de amortiguar el impacto de los costos laborales y preservar puestos de trabajo. También se explicitó que los salarios se pagarán únicamente en dinero, ya sea en moneda nacional o extranjera, descartando cualquier forma de pago en especies.
- Indemnizaciones en pymes pagaderas en hasta 18 cuotas.
- Pago de salarios solo en dinero, en pesos o en moneda extranjera.
- Revisión del financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral.
- Reducción de la alícuota de Ganancias a sociedades del 35% al 31,5%.
Otro eje central es el régimen de ultraactividad de los convenios colectivos. El dictamen establece que las cláusulas normativas, es decir, las que regulan condiciones laborales como categorías, jornadas y adicionales, se mantendrán vigentes por un año. Sin embargo, no se prorrogarán las obligaciones vinculadas a aportes solidarios que muchas empresas derivan a cámaras empresarias y sindicatos, un punto que genera tensiones con el movimiento obrero.
El poroteo fino en el Senado y el tironeo por los recursos provinciales marcarán las próximas semanas, en las que el Gobierno buscará asegurar los votos que le permitan convertir en ley uno de los ejes centrales de su programa económico y laboral.
Con el reloj parlamentario en marcha, el debate sobre la reforma laboral se perfila como una de las discusiones más intensas de las sesiones extraordinarias, con impacto directo sobre la relación Nación-provincias, el mundo del trabajo y el mapa de alianzas políticas en el Congreso.

