Una ola polar extrema golpea a gran parte de Estados Unidos
Una megatormenta ártica sin precedentes mantiene en vilo a los Estados Unidos, donde más de 190 millones de personas se encuentran bajo algún tipo de alerta meteorológica. La masa de aire polar avanza desde el centro del país hacia la costa este y ya impacta en 37 estados, en lo que especialistas describen como uno de los episodios de frío extremo más extensos y prolongados de la historia reciente.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) calificó al fenómeno como «inusualmente extenso y de larga duración», con sensaciones térmicas que caen por debajo de los -20 grados centígrados en amplias regiones. Las condiciones extremas provocaron la cancelación de casi 4.000 vuelos en una sola jornada, complicando la logística aérea y generando demoras en aeropuertos clave como Chicago, Nueva York y Atlanta.
Ante la gravedad del escenario, al menos 16 estados y la capital federal, Washington D.C., declararon el estado de emergencia. Las autoridades advierten por la posibilidad de acumulaciones de hielo «catastróficas» sobre rutas, tendidos eléctricos y estructuras, con riesgo de caídas de árboles, postes y cortes masivos de energía. El secretario de Transporte, Sean Duffy, alertó que hasta 240 millones de personas podrían verse afectadas de algún modo por el sistema invernal.
El NWS emitió mensajes directos a la población a través de sus distintos canales oficiales, instando a extremar los cuidados: «Tómense esta tormenta en serio, amigos», advirtió el organismo, al describir una «franja asombrosamente larga» de nieve que se extiende desde Nuevo México hasta Maine. En muchas zonas, la combinación de fuertes vientos, nieve y lluvia helada reduce drásticamente la visibilidad y complica cualquier intento de desplazamiento.
Cortes de luz, transporte paralizado y llamados a quedarse en casa
El impacto en la infraestructura ya es notable: más de 130.000 usuarios se encuentran sin suministro eléctrico, especialmente en Texas y Luisiana, donde las redes no están preparadas para soportar temperaturas tan bajas durante varios días consecutivos. En Houston, el intendente John Whitmire pidió a los residentes permanecer en sus hogares al menos durante 72 horas para reducir riesgos y facilitar las tareas de emergencia.
Las autoridades federales confirmaron además el cierre preventivo de oficinas gubernamentales para el próximo lunes, mientras el sistema se desplaza hacia la densamente poblada región del Atlántico Medio. Se espera que las rutas y calles sigan peligrosas durante varios días, debido a los ciclos de derretimiento y recongelamiento que transforman la nieve en placas de hielo muy resbaladizas.
- Más de 190 millones de personas bajo alerta por frío extremo y nevadas.
- Alrededor de 37 estados afectados, desde las Rocosas hasta Nueva Inglaterra.
- Casi 4.000 vuelos cancelados en un solo día por el temporal.
- Más de 130.000 hogares y comercios sin energía eléctrica.
«La nieve y el hielo tardarán mucho en derretirse y no desaparecerán pronto, lo que dificultará las labores de recuperación», advirtió la meteoróloga del NWS Allison Santorelli, al subrayar que los efectos se extenderán bien entrada la próxima semana.
Los pronósticos coinciden en que la situación seguirá siendo delicada en gran parte del centro y este del país, con superficies peligrosas tanto para vehículos como para peatones. Las autoridades locales y federales reiteran la necesidad de evitar traslados innecesarios, seguir de cerca los partes meteorológicos y prepararse para posibles interrupciones en servicios básicos, en un episodio invernal que ya se perfila como histórico.


