El mapa oficial del Servicio Nacional de Manejo del Fuego ubica al norte bonaerense en una situación de riesgo elevado. En ese contexto, el sistema de la CONAE registró anomalías térmicas en áreas rurales cercanas al Paraná, sin incendios confirmados.

Las condiciones ambientales en el norte de la provincia de Buenos Aires presentan este domingo un peligro extremo y muy alto de incendios, según el mapa diario elaborado en conjunto por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), con datos actualizados al 25 de enero de 2026.
De acuerdo con ese informe oficial, gran parte del territorio bonaerense —incluido el Partido de San Nicolás y localidades vecinas— se encuentra bajo niveles de riesgo que favorecen la propagación del fuego, como consecuencia de las altas temperaturas, la escasa humedad y el estado seco de la vegetación.

En ese marco, el sistema de monitoreo satelital de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) detectó durante las últimas 48 horas focos de calor en áreas rurales del norte bonaerense, en sectores cercanos a San Nicolás y Ramallo. Los registros corresponden a anomalías térmicas de confianza media, lo que implica que no se trata de incendios confirmados, sino de señales que pueden estar asociadas a distintas fuentes de calor en superficie.
Desde la CONAE explican que los focos de calor son detectados a partir de sensores satelitales y constituyen una herramienta de alerta temprana, aunque no reemplazan la verificación en territorio ni implican, por sí mismos, la existencia de fuego activo.
La coincidencia entre un riesgo ambiental elevado, informado por los organismos nacionales, y la detección de focos de calor refuerza la importancia de extremar los cuidados en zonas rurales y periurbanas, especialmente en jornadas con temperaturas elevadas y sin precipitaciones previstas.
Las autoridades recuerdan que, ante este tipo de condiciones, cualquier quema, fogón o uso de fuego al aire libre puede derivar en un incendio, y recomiendan respetar las medidas preventivas vigentes, incluso en ausencia de emergencias declaradas.

