Pinamar endurece controles por picadas en los médanos

Ibarguren apuntó contra las picadas en La Frontera

Cuatriciclos y vehículos en los médanos de Pinamar

NewsITe

El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, volvió a poner en agenda la problemática de las picadas y las maniobras temerarias en la zona de los médanos, particularmente en el sector conocido como La Olla, en La Frontera. El jefe comunal advirtió que quienes protagonizan estas situaciones “son un puñado de irresponsables inadaptados” y remarcó que el municipio viene endureciendo los controles desde hace al menos dos temporadas de verano.

En diálogo con el programa “Esta Mañana”, que conduce Willy Kohan por radio Rivadavia AM630, Ibarguren sostuvo que lo que se ve en videos virales y denuncias de vecinos en La Frontera “no refleja la temporada en Pinamar”, pero reconoció que la problemática persiste en ese sector de médanos, donde se concentran cuatriciclos, UTV y camionetas que circulan a alta velocidad poniendo en riesgo a quienes se acercan a la zona.

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Según describió el intendente, desde hace dos años el municipio intensificó los operativos con nuevas herramientas de control: “Empezamos a ser más estrictos con los controles, con drones y policías de civil que detienen a quienes infringen la ley”. En paralelo, se dispusieron sanciones económicas mucho más duras y un esquema de seguimiento para que las multas efectivamente se paguen, además de otras consecuencias para los conductores infractores.

Ibarguren detalló que hoy las multas por maniobras peligrosas y conducción temeraria en médanos pueden llegar hasta los 15 millones de pesos. Además, se les cobra a los responsables la totalidad de los gastos de salud, traslados y cualquier intervención derivada de un siniestro. A esto se suma la posible inhabilitación de licencias de conducir, una medida que apunta a desalentar el turismo de riesgo y las conductas imprudentes.

“Los controles van a ser mucho más exigentes porque si la gente sigue infringiendo, la va a pagar”, enfatizó el jefe comunal, y añadió que desde la Municipalidad buscan que “paguen las consecuencias los que hacen las cosas mal”. En ese sentido, explicó que el foco está puesto en castigar a los infractores y no en perjudicar al turista que cumple las normas, con el objetivo de sostener una temporada ordenada y segura.

Accidentes, responsabilidad y el caso de Bastián Jerez

Al ser consultado por los accidentes registrados en la temporada 2025-2026, Ibarguren señaló que la cantidad de siniestros vinculados al uso de cuatriciclos y vehículos en médanos viene bajando en los últimos años. Sin embargo, advirtió que todavía existe “gente que sigue infringiendo” las normas y que, en su mayoría, se trata de “un puñado de irresponsables inadaptados” que arriesgan su propia vida y la de terceros.

El intendente reconoció que buena parte de las picadas y escenas de descontrol se producen dentro de propiedades privadas, lo que complejiza las tareas de fiscalización. De todos modos, remarcó que eso no exime de responsabilidad a quienes organizan o participan de estas actividades: “La gente que viene a infringir no es el público que queremos en Pinamar”, subrayó, al marcar el límite frente al turismo que genera conflictos.

En este contexto, el caso de Bastián Jerez —el niño que permanece internado en grave estado en Mar del Plata tras un violento choque entre una camioneta y una UTV en la zona de médanos— reavivó el debate sobre la seguridad en estos espacios recreativos. “Todo el país se quedó movilizado porque podría ser el hijo de cualquiera”, dijo Ibarguren, aludiendo al impacto social que tuvo el siniestro y a la necesidad de reforzar la conciencia sobre el uso responsable de vehículos en la costa.

“Acá en Pinamar no queremos a las personas que vienen a molestar y ponen en riesgo sus vidas y las de los demás”, concluyó el intendente, al respaldar la continuidad de los controles y sanciones más duras.

De cara a lo que resta de la temporada, el municipio aspira a consolidar un esquema de convivencia que permita disfrutar de las playas y médanos sin convertirlos en pistas de velocidad. Con más controles, multas severas y un mensaje político claro, Pinamar busca alejar el turismo de riesgo y reforzar su perfil como destino familiar y seguro.

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