Sáenz: dudas sobre los autores materiales del caso Nisman

El fiscal Sáenz renovó cuestionamientos por la muerte de Nisman

El fiscal Ricardo Sáenz se refiere al caso Nisman en medios radiales

NewsITe

El fiscal ante la Cámara del Crimen, Ricardo Sáenz, volvió a pronunciarse sobre la causa que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman y advirtió que, a su entender, “nunca se van a conocer los autores materiales” del hecho. En una entrevista radial, el funcionario judicial afirmó que la pesquisa avanza principalmente sobre las responsabilidades intelectuales y los eventuales encubrimientos que rodearon el caso.

Sáenz destacó el trabajo del fiscal federal Eduardo Taiano, actual responsable de la investigación, a quien definió como “un gran profesional y amigo”. Según explicó, la causa continúa centrada en el análisis de comunicaciones entre agentes de inteligencia y distintos actores vinculados al expediente, con el objetivo de reconstruir el entramado que rodeó la muerte de Nisman en enero de 2015.

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“El entrecruzamiento de llamados de los agentes de inteligencia está dando buenos resultados, algunos declararon en la causa”, señaló Sáenz, al tiempo que recordó que se dispuso el llamado a indagatoria de la exfiscal de la investigación inicial, Viviana Fein. A su juicio, en esa etapa se habrían registrado “irregularidades que se parecen a encubrimiento” y que complican hoy el hallazgo de quienes habrían ejecutado el hecho.

Irregularidades iniciales y foco en los autores intelectuales

Para el fiscal, la escena del departamento de Le Parc, donde apareció muerto Nisman, resultó decisiva para el rumbo del expediente: “Creo que los autores materiales no se van a encontrar nunca porque se ensució la escena del crimen y no se van a encontrar huellas”, sostuvo. Esa contaminación de pruebas, insistió, limita las posibilidades de identificar a quienes habrían intervenido de manera directa.

Pese a esas dificultades, Sáenz remarcó que desde hace tiempo la pesquisa se orienta hacia los eventuales autores intelectuales y al entorno que habría facilitado el hecho. “La investigación siempre se perfiló hacia quién ordenó esto, quién ayudó a llevarlo a cabo”, afirmó. En esa línea, recordó que sigue firme el procesamiento de Diego Lagomarsino por participación necesaria, señalado como la persona que entregó el arma que terminó con la vida de Nisman.

Entrecruzamientos telefónicos y vínculos con el poder político

El fiscal describió el expediente como “complejo”, con miles de registros de comunicaciones telefónicas en análisis. Según explicó, ese caudal de datos permite avanzar en la identificación de contactos, llamadas clave y eventuales presiones sobre la investigación original. “Se va perfilando un poco”, resumió, en referencia al armado de un mapa de relaciones entre funcionarios, agentes de inteligencia y exautoridades.

Sáenz también hizo referencia a revelaciones periodísticas recientes sobre la exprocuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó. De acuerdo con esas publicaciones, la exjefa de los fiscales había sostenido públicamente que no mantuvo contactos con el Poder Ejecutivo, pero los registros telefónicos mostrarían múltiples comunicaciones con la Casa Rosada y el Ministerio de Justicia durante el período en que se tramitaba la causa.

“La investigación apunta a quién ordenó y facilitó el hecho. La escena contaminada hace casi imposible dar con los autores materiales”, advirtió Sáenz al analizar el estado del expediente.

A casi una década de la muerte de Nisman, el caso continúa generando impacto político y judicial. Mientras la investigación intenta reconstruir responsabilidades penales, las miradas se concentran en la definición de si se trató de un homicidio vinculado a su labor en la causa AMIA y en el eventual rol de funcionarios y organismos estatales en el desarrollo y encubrimiento de los hechos.

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