El distrito vuelve a quedar sin ordenanza de gastos aprobada

NewsITe
El Concejo Deliberante de Magdalena rechazó el proyecto de Presupuesto 2026 enviado por el Departamento Ejecutivo y el distrito volverá a transitar el año sin una ordenanza de gastos formalmente aprobada. La votación terminó 6 a 5 y dejó en evidencia la fractura política entre los distintos bloques.
La iniciativa contemplaba un cálculo de recursos y erogaciones por unos $23.400 millones para el próximo ejercicio. Sin embargo, el oficialismo no logró los consensos necesarios y la propuesta naufragó en el recinto, en un contexto de alta inflación y fuerte presión sobre las cuentas municipales.
En paralelo, los concejales sí dieron luz verde a la ordenanza Fiscal e Impositiva 2026, que establece el esquema de tasas locales. De este modo, la comuna contará con la herramienta para recaudar pero no con la norma que define de manera integral cómo se distribuirán esos fondos a lo largo del año.
Debate político y acusaciones cruzadas
Según trascendió en el ámbito legislativo, el proyecto de Presupuesto incluía asignaciones por finalidad, con el gasto en personal como principal componente, además de partidas para servicios urbanos, salud, mantenimiento de infraestructura y otras áreas sensibles para el funcionamiento cotidiano del distrito.
La oposición fundamentó su voto negativo en supuestas falencias de transparencia y reclamó mayor detalle en el destino de los recursos, así como precisiones sobre prioridades de inversión. Desde esos bloques advirtieron que no estaban dispuestos a convalidar un esquema de gastos que, a su entender, no ofrecía la información suficiente para un control adecuado.
El oficialismo, por su parte, alertó sobre el impacto de administrar sin Presupuesto aprobado, en especial en servicios esenciales y eventuales emergencias. Señaló que el contexto económico obliga a dotar de flexibilidad a la gestión municipal para enfrentar el aumento de costos y la necesidad de sostener políticas básicas.
Efectos institucionales y escenario a futuro
La falta de Presupuesto abre un escenario de tensión institucional. En estas condiciones, el Ejecutivo suele apoyarse en mecanismos de prórroga y administración de recursos que, si bien son herramientas previstas, tienden a generar disputas por el control del gasto y la rendición de cuentas ante el Concejo.
- Posible demora o reprogramación de obras públicas y mantenimiento urbano.
- Mayor incertidumbre en compras y contrataciones, sujetas a autorizaciones puntuales.
- Discusión permanente entre oficialismo y oposición por el uso de los fondos.
Sin una ordenanza presupuestaria clara, la administración local queda expuesta a cuestionamientos políticos y a mayores dificultades para planificar el año, en un marco de fuerte presión inflacionaria sobre los costos municipales.
En los próximos meses no se descarta que el Ejecutivo insista con un nuevo proyecto, ya sea modificando partidas o incorporando compromisos de mayor información hacia el Concejo. Mientras tanto, Magdalena deberá gestionar su día a día con instrumentos parciales y en medio de una relación tirante entre el oficialismo y la oposición.

