La inflación mayorista se desaceleró en 2025 pese al repunte de diciembre

NewsITe
La inflación mayorista cerró 2025 con una suba del 26,2% y se ubicó en el nivel más bajo de los últimos ocho años, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El dato contrasta con el comportamiento de diciembre, mes en el que el índice de precios internos al por mayor (IPIM) se aceleró al 2,4%, por encima del 1,6% registrado en noviembre.
Según fuentes oficiales consultadas, la inflación mayorista de 2025 sólo encuentra un antecedente similar en 2017, cuando había cerrado en 18,8%. Aun así, el repunte del último mes del año muestra que las presiones sobre los precios del sector productivo siguen vigentes y se trasladan de manera desigual a los distintos rubros de la economía.
El aumento de 2,4% de diciembre se explicó principalmente por el comportamiento de los productos nacionales, que también avanzaron 2,4%, mientras que los bienes importados lo hicieron un 1,7%. Entre los sectores de mayor incidencia se destacaron los productos refinados del petróleo, alimentos y bebidas, petróleo crudo y gas, vehículos automotores y productos agropecuarios, que en conjunto aportaron buena parte de la variación mensual.
Composición de los aumentos mayoristas
Dentro del IPIM, los productos refinados del petróleo tuvieron un impacto de 0,7 puntos porcentuales en la variación, seguidos por alimentos y bebidas (0,38 puntos), petróleo crudo y gas (0,24 puntos), vehículos automotores, carrocerías y repuestos (0,23 puntos) y productos agropecuarios (0,21 puntos). Estos segmentos suelen tener una fuerte influencia en la estructura de costos de la economía y, en muchos casos, anticipan futuros movimientos en los precios al consumidor.
En paralelo, el índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) mostró un incremento de 2,2% en diciembre, producto de una suba de igual magnitud en los productos nacionales y de 1,8% en los importados. Por su parte, el índice de precios básicos del productor (IPP) aumentó 2,4%, impulsado por un alza de 2,8% en los productos primarios y de 2,3% en los manufacturados y la energía eléctrica.
Qué rubros subieron más y cuáles menos en 2025
La foto anual muestra un comportamiento dispar entre sectores. Los mayores incrementos de precios al por mayor en 2025 se verificaron en:
- Tabaco: 37,9%.
- Productos refinados del petróleo: 37,5%.
- Productos agropecuarios: 36,8%.
- Vehículos automotores, carrocerías y repuestos: 33,4%.
- Impresiones y reproducción de grabaciones: 32,7%.
- Alimentos y bebidas: 28%.
- Manufacturados y energía eléctrica: 26,9%.
- Equipos para medicina e instrumentos de medición: 25,6%.
- Productos pesqueros: 25,6%.
- Productos de minerales no metálicos: 25,7%.
Del otro lado, algunos rubros mostraron ajustes considerablemente más acotados a lo largo del año. Entre los sectores con menores aumentos se destacaron:
- Equipos y aparatos de radio y televisión: 3,8%.
- Petróleo crudo y gas: 8,5%.
- Cuero, artículos de marroquinería y calzado: 11,8%.
- Otros medios de transporte: 12,7%.
- Papel y productos de papel: 15%.
“La baja en la inflación mayorista fue posible gracias al programa de Gobierno que priorizó el superávit fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero, la recapitalización del Banco Central (BCRA) y una serie de medidas para desregular el comercio que permitió reducir costos innecesarios para el sector privado”, señalaron desde el Ministerio de Economía.
La inflación mayorista quedó por debajo de la minorista
Mientras la inflación mayorista cerró 2025 en 26,2%, los precios al consumidor avanzaron 31,5% en el mismo período, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC. Sólo en diciembre, el IPC marcó un incremento de 2,8%, por encima del aumento de 2,4% del IPIM, lo que refleja que aún se mantiene el proceso de traslado de costos a los precios finales.
En la inflación minorista de diciembre se destacaron las subas en Transporte (4%) y en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%), dos divisiones que suelen tener una alta incidencia en el presupuesto de los hogares. Con el cierre del año, tanto la inflación mayorista como la minorista alcanzaron sus registros más bajos en ocho años, lo que abre el debate sobre la sostenibilidad de esta tendencia en un contexto de desaceleración pero todavía con fuertes desafíos macroeconómicos.

