En el marco de la negociación salarial para los colectiveros del interior del país, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ya avisó que “evaluará y resolverá medidas de acción gremial”. Por ahora, es un “estado de alerta” sin fecha para un eventual paro. Del otro lado de la mesa paritaria, las empresas advirtieron que atraviesan “graves dificultades” que les impiden afrontar no sólo una nueva escala salarial sino incluso cumplir con la vigente.

De la redacción de EL NORTE
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Desde fines de diciembre y hasta la semana pasada, la negociación paritaria para los conductores de servicios de transporte automotor de corta y media distancia del interior del país no avanzó un solo centímetro. Luego de tres audiencias oficiales sin acuerdo ni acercamientos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ya avisó que “evaluará y resolverá medidas de acción gremial”. Del otro lado, las empresas, representadas en la negociación por la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) advirtió que las dificultades para afrontar salarios en muchos casos no sólo tienen que ver con la imposibilidad de ofrecer y acordar nuevas escalas, sino incluso con cumplir con la vigente.
Hasta el momento, UTA y FATAP concurrieron a tres audiencias paritarias (el 29 de diciembre, el 7 de enero y el miércoles pasado, 14 de enero) convocadas por el Ministerio de Capital Humano de la Nación a través de su Dirección de Relaciones y Regulaciones del Trabajo. Hasta el momento, sin avances.
“Debemos expresar con claridad que la mayoría de las empresas afiliadas a la entidad se encuentran hoy con graves dificultades no ya para afrontar una nueva escala salarial sino para cumplir con la vigente, como consecuencia del proceso de destrucción de la ecuación económica y financiera del sector, así como de la economía en general. La conjunción de reducción sustancial en la cantidad de pasajeros transportados, la imposibilidad de generar incrementos tarifarios y la ausencia de aportes que compensen los desfasajes indicados mantienen a la actividad en un estado de crisis sistémica irreversible desde hace ya largos años”, advirtieron desde FATAP.
Desde UTA
Por su parte, el gremio de los colectiveros se refirió a “la grave situación en la que se encuentran los trabajadores y trabajadoras del transporte automotor de pasajeros de todo el país”. Y señaló que “se hallan virtualmente rehenes de un sistema paralizado, producto de la inacción empresaria”.
“Mientras prácticamente todos los sectores de la economía han recibido recomposiciones salariales, los trabajadores del transporte de pasajeros continúan siendo postergados, sin una propuesta salarial concreta que permita siquiera preservar el poder adquisitivo de sus ingresos frente al sostenido proceso inflacionario. Esta posición coloca a los trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad. No vamos a permitir la precarización de las condiciones laborales por lo que la UTA exige una respuesta inmediata y concreta al pedido de aumento salarial, acorde a la realidad económica y al carácter alimentario de los salarios”, indicaron desde UTA.
“Estado de alerta”
Y advirtieron a renglón seguido: “La falta de ofrecimiento empresario no hace más que agravar el conflicto y trasladar las consecuencias a los trabajadores y a la sociedad en su conjunto. En tal sentido, ante la persistencia de esta situación y la falta de avances en la negociación, el Consejo Directivo Nacional de la Unión Tranviarios Automotor anuncia que se encuentra en estado de alerta, y que se evaluarán y resolverán medidas de acción gremial en defensa del salario, la dignidad y los derechos de los trabajadores del transporte automotor de pasajeros. La paz social no se declama, se construye con responsabilidad, diálogo y respuestas concretas”.

