Imputan al padre de Bastián por lesiones culposas tras el choque en los médanos
Por NewsITe
La Justicia bonaerense imputó a Maximiliano Jerez, padre de Bastián, el niño que continúa internado en grave estado luego del violento choque entre una UTV y una camioneta en los médanos de Pinamar. La causa, que ya tenía otros dos imputados, avanza ahora sobre la conducta del progenitor, a quien se le atribuyen lesiones culposas por presuntas fallas en el cumplimiento de las medidas de seguridad.
De acuerdo con información aportada por medios locales y confirmada por fuentes judiciales, la fiscalía entendió que Jerez habría incurrido en una conducta riesgosa al llevar a su hijo sentado sobre su regazo al momento del impacto. El vehículo tipo UTV tenía capacidad para cuatro personas, pero viajaban cinco ocupantes, por lo que el menor no se encontraba ubicado en un asiento ni contaba con elementos de sujeción adecuados.
Testigos del hecho declararon que Bastián se desplazaba “a upa” de su padre. Pericias de la Policía Científica permitieron reconstruir la dinámica del siniestro y sostienen que, producto de la inercia generada por el choque frontal, el niño habría golpeado contra el volante. Las fuentes precisaron además que el pequeño no tenía colocado cinturón de seguridad ni ningún otro sistema de protección, lo que habría incrementado la violencia del impacto y la gravedad de las lesiones.
La situación judicial de los involucrados y el estado de salud del niño
Además del padre del menor, ya se encontraban imputados por el mismo delito de lesiones culposas Manuel Molinari, conductor de la camioneta, y la mujer que manejaba la UTV. Ambos fueron señalados por su eventual responsabilidad en la maniobra que terminó en el choque frontal en una zona de médanos utilizada habitualmente para la circulación recreativa de vehículos todoterreno, donde rigen normas específicas de seguridad.
En paralelo al avance de la investigación penal, la atención está puesta en la evolución clínica de Bastián. Autoridades del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata informaron en un nuevo parte médico que el niño fue sometido a su tercera cirugía, con resultado exitoso, aunque continúa con pronóstico reservado. Los profesionales señalaron que presenta múltiples fracturas de cráneo y otras lesiones de gravedad.
La última intervención consistió en retirar el packing hepático y efectuar el cierre abdominal, procedimiento que se realizó luego de una batería de estudios de alta complejidad practicados desde su ingreso al centro de salud. El menor permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos, bajo monitoreo permanente y a la espera de una evolución favorable en los próximos días.
La defensa de Molinari y las dudas sobre la mecánica del choque
Los abogados de Manuel Molinari aseguraron que su defendido se encuentra “angustiado” por lo ocurrido y “a disposición” de la familia del niño. Cuestionaron, además, la falta de peritos oficiales en una de las instancias clave del peritaje accidentológico y pidieron una nueva fecha para la realización de estudios, al sostener que sin esa presencia no se garantizaba la debida transparencia e imparcialidad.
Los letrados rechazaron versiones que indicaban que Molinari participaba de supuestas picadas en la zona conocida como “la Olla” de Pinamar. Según su descargo, el conductor había ido a la playa y se retiraba en camioneta cuando, en una de las dunas, perdió de vista a la UTV y se produjo el impacto frontal. Afirmaron que el vehículo circulaba “a paso de hombre” y que su defendido no recuerda que el otro rodado transitara a gran velocidad.
“Se dio el impacto y salieron todos lastimados. El choque es frontal”, remarcaron desde la defensa, al insistir en que será la prueba pericial la que defina las responsabilidades penales de cada uno de los involucrados.
Mientras la Justicia avanza con las imputaciones y nuevas diligencias, el caso vuelve a poner el foco en la seguridad en los médanos y en la necesidad de respetar estrictamente las normas de tránsito y el uso de protección adecuada para menores en vehículos recreativos, especialmente en zonas de alto riesgo como las playas y circuitos de arena de la Costa Atlántica.


