El mercado revive el carry trade y sostiene al dólar

El Tesoro reanima el negocio del carry trade en pesos

Operadores financieros analizan tasas en pesos y dólar

NewsITe

El Tesoro Nacional logró renovar prácticamente la totalidad de los vencimientos en la primera licitación de deuda en pesos del año y, en ese movimiento, reavivó con fuerza el carry trade: la apuesta de los inversores a las tasas en moneda local con dólar estable. El costo fue claro: secar la plaza de pesos disponibles y convalidar rendimientos más altos para las LECAP de corto plazo.

La letra que vence a fines de febrero trepó a una tasa efectiva mensual de 3,39%, lo que implica un rendimiento cercano al 50% efectivo anual, muy por encima de las paridades previas en el mercado secundario, donde rendía 2,87% mensual. La LECAP que expira a fines de mayo paga 2,86% mensual. Entre ambos instrumentos concentraron el 62% de lo adjudicado y absorbieron alrededor de $5,81 billones.

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El giro clave vino desde los bancos: las entidades tenían cerca de $6 billones colocados en títulos TAMAR, a tasa variable, asociados al rendimiento que se paga por plazos fijos mayores a $1.000 millones y entre 30 y 35 días. En la licitación renovaron apenas $1,45 billones en ese instrumento y redirigieron el resto hacia LECAP, acortando los plazos de la deuda y fijando el horizonte promedio de vencimientos en unos 126 días.

Apuesta por pesos y calma cambiaria

En paralelo, los BONCER –títulos ajustados por inflación– mostraron una demanda limitada: las cuatro series licitadas sumaron apenas $1,28 billones. Los bonos dollar linked, que funcionan como cobertura frente a una eventual devaluación, también evidenciaron menor protagonismo: solo recibieron propuestas por $190.000 millones para el tramo con vencimiento el 27 de febrero, mientras que la serie que expira a fin de marzo directamente quedó desierta.

El mensaje del mercado fue contundente: se privilegian las tasas en pesos de corto plazo por sobre las coberturas cambiarias. Esta preferencia contribuye a sostener la estabilidad del dólar y reduce la dependencia de las intervenciones del Banco Central con bonos dollar linked, cuyas ventas cayeron a niveles mínimos en las últimas jornadas. La contracara es un sistema financiero con menor liquidez disponible, lo que podría terminar impactando en el crédito y el consumo.

En el Mercado Libre de Cambios se negociaron apenas USD 268,8 millones. El Banco Central habría recomprado unos USD 187 millones, en gran parte mediante operaciones por fuera de la rueda tradicional con grandes jugadores institucionales. Aun así, las reservas internacionales aumentaron solo USD 37 millones, hasta los USD 44.717 millones, debido a pagos por alrededor de USD 100 millones a organismos internacionales.

Dólar controlado, empresas emiten deuda y futuro de tasas

El dólar mayorista continuó en retroceso y cerró con una baja de $4, en torno a los $1.453. Los tipos de cambio financieros se movieron con moderación: el MEP cayó 0,4% hasta cerca de $1.482, mientras que el contado con liquidación avanzó en igual proporción hasta los $1.528. El paralelo o “blue” subió $10 y se ubicó en torno a $1.515, dentro de un clima de relativa calma en la plaza cambiaria.

Según cálculos de la consultora F2, que dirige Andrés Reschini, si el actual ritmo de compras se mantiene, el Banco Central podría acumular hasta USD 10.000 millones adicionales en reservas hacia fines de septiembre. El informe remarcó, además, el auge de las emisiones de deuda corporativa en dólares: John Deere colocó recientemente obligaciones negociables por USD 80 millones, Scania por USD 41 millones, Telecom acudió al mercado internacional y Cresud al local, mientras que Banco Macro apunta a captar unos USD 500 millones. Esta oferta privada de divisas contribuye a alimentar el mercado y facilita la estrategia compradora de la autoridad monetaria.

En el mercado de futuros de dólar, el volumen operado creció por segunda rueda consecutiva hasta 656.493 contratos, con una cuarta jornada de desarme neto de posiciones. Analistas no descartan que el Banco Central esté reduciendo su posición vendedora, aunque difícilmente haya salido del todo del segmento. Las tasas implícitas acompañan la firmeza de las tasas en pesos en el tramo corto, con rendimientos sintéticos en el tramo medio en torno al 5/6% anualizado, y una curva más líquida en los plazos largos.

En otro frente, los bonos soberanos se mostraron mayormente equilibrados, pero continúan bajo presión por el atractivo de las tasas en pesos y por un escenario internacional volátil. El riesgo país avanzó 0,6% hasta los 586 puntos básicos. La Bolsa porteña cerró con fuerte caída: el S&P Merval retrocedió 2,8% en pesos y 3,2% medido en dólares, con solo IRSA y VALO en terreno positivo, mientras que Transener sufrió la baja más pronunciada, del 12,1%, ante la salida de un comprador extranjero. Con este telón de fondo, la atención de los inversores locales seguirá puesta en las LECAP del mercado secundario, hoy el corazón del renovado carry trade en pesos.

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