La OCDE confirma una moderación de los precios a nivel global

NewsITe
La inflación interanual en los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se desaceleró en noviembre y se ubicó en el 3,9%, lo que supone una baja de tres décimas frente al registro de septiembre. El dato confirma una tendencia de moderación de los precios en las economías avanzadas, en un contexto en el que los bancos centrales evalúan el fin de los ciclos agresivos de suba de tasas.
De acuerdo con el informe del organismo con sede en París, la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía por su comportamiento más volátil— también retrocedió y quedó en el 4%. Esto implica una caída de dos décimas respecto de los meses previos y refuerza la señal de alivio en la presión sobre los precios de bienes y servicios en gran parte del mundo desarrollado.
La moderación estuvo impulsada principalmente por una menor dinámica en alimentos y energía. La canasta alimentaria se encareció 5% interanual, un punto porcentual menos que dos meses atrás, mientras que los productos energéticos mostraron un aumento del 3,5%, cuatro décimas por debajo del registro anterior. Estos movimientos se vinculan con una corrección en los precios internacionales de combustibles y materias primas, así como con la normalización de algunas cadenas de suministro.
Diferencias entre países y bloques económicos
El relevamiento de la OCDE exhibe una fotografía heterogénea. Entre los Estados miembros con datos disponibles, en siete países la inflación avanzó en noviembre, en trece retrocedió y en otros diecisiete se mantuvo estable o muy cercana a la estabilidad. Esa dispersión evidencia que, más allá de la tendencia general a la moderación, persisten focos de presión inflacionaria.
En la eurozona, el Índice de Precios al Consumo (IPC) se mantuvo en 2,1% interanual en noviembre, nivel que se ubica próximo al objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo. En tanto, el promedio del G7 —que reúne a las principales economías avanzadas— descendió tres décimas y se situó en 2,5%, reflejando avances en la contención de los aumentos de precios, aunque con ritmos desiguales según el país.
El comportamiento en el G20 y el impacto en las políticas económicas
El informe también analiza la situación en las economías del G20 que no forman parte de la OCDE. En China e India, la inflación continuó en alza durante noviembre, en línea con una demanda interna que se mantiene firme y con ajustes en algunos precios regulados. En contraste, Brasil, Indonesia y Arabia Saudita mostraron una desaceleración del ritmo inflacionario, apoyada en menores costos de la energía y cierta moderación del consumo.
- China e India registraron incrementos de precios durante noviembre.
- Brasil, Indonesia y Arabia Saudita mostraron una inflación más contenida.
- Argentina y Sudáfrica permanecieron sin variaciones significativas.
En el caso de Argentina y Sudáfrica, los datos de la OCDE señalan que no se verificaron cambios relevantes en la inflación durante el período analizado. No obstante, los analistas advierten que en el caso argentino la dinámica de precios suele mostrar fuertes oscilaciones mensuales, por lo que el seguimiento de los próximos registros será clave para evaluar la trayectoria real de la inflación.
“Las tendencias de inflación son un insumo central para las decisiones de política económica y monetaria en el corto y mediano plazo”, remarcó la OCDE en su informe.
La organización subraya que el comportamiento de la inflación general y subyacente ofrece señales sobre la salud de las economías y el nivel de presión que enfrentan los hogares y las empresas. Asimismo, destaca que la información mensual permite ajustar estrategias de bancos centrales y gobiernos, ya sea para mitigar efectos adversos de nuevos brotes inflacionarios o para consolidar períodos de mayor estabilidad de precios.
En un escenario global todavía atravesado por la volatilidad en los mercados energéticos y las tensiones geopolíticas, la moderación observada en noviembre en los países de la OCDE constituye un indicio favorable. Sin embargo, el propio organismo advierte que será necesario mantener una vigilancia estrecha sobre los indicadores, especialmente ante eventuales shocks externos que puedan reactivar presiones inflacionarias en los próximos meses.

