Luna Miguel y una crítica feroz a la cultura del algoritmo
NewsITe
La escritora y editora española Luna Miguel, una de las voces más influyentes de su generación, cuestiona lo que define como la “netflixificación” de la vida y de la cultura: una lógica de consumo veloz, guiada por algoritmos, que también está modificando la forma de escribir y de leer. Su nueva novela, Incensurable, recientemente publicada en la Argentina, funciona como laboratorio de estas ideas y como una defensa radical de la imaginación frente a la estandarización del lenguaje.
Para Miguel, de 35 años, las grandes plataformas de entretenimiento imponen un “lenguaje limpio” y fácilmente adaptable a la pantalla, que deja poco margen para el riesgo estético y para las zonas ambiguas del sentido. Frente a esa tendencia, su apuesta es el “ensayismo mágico”, una forma híbrida que combina filosofía, poesía, ensayo y ficción en una misma respiración narrativa.
En Incensurable, la autora imagina un mundo en el que Lolita, la célebre novela de Vladímir Nabokov publicada en 1955, ha sido eliminada de las bibliotecas. En ese futuro distópico, el “verdadero protagonista” del libro, Humbert Humbert, es releído como un “proto-incel” y se convierte en pieza clave para que los feminismos contemporáneos discutan al “escritor macho” y a los falsos aliados del movimiento.
Un mundo sin “Lolita” y la relectura del macho literario
La voz que articula Incensurable es la de Letrice Santos, una filósofa ficticia que dicta una conferencia sobre deseo y censura ante un auditorio de lectoras feministas. A través de ella, Miguel revisita la obra de Nabokov y la pone en diálogo con debates actuales sobre masculinidades, violencia simbólica y representación de las mujeres en la literatura.
Miguel sostiene que figuras como Humbert Humbert permiten desnudar la lógica del “falso aliado”: ese varón que se presenta como sensible e inteligente, pero que, en el fondo, reproduce esquemas machistas. La autora lo emparenta con otros personajes canónicos, como Leopold Bloom y Stephen Dedalus, de James Joyce, y los vincula con comunidades digitales misóginas que hoy se oponen abiertamente al feminismo.
Según la ensayista, buena parte de la tradición literaria occidental está poblada de hombres “atormentados por no entender a la mujer”, personajes que no miran, no escuchan ni dialogan con aquello que consideran radicalmente extraño. Su proyecto, en cambio, es observar a esos machos desde las lecturas y las obsesiones de autoras contemporáneas.
Latinoamérica como faro y la resistencia a la “tiranía de la cultura”
En esa tarea crítica, Miguel reivindica a escritoras latinoamericanas que, a su juicio, están confrontando la “tiranía de la cultura” dominante: nombres como la peruana Gabriela Wiener, la mexicana Dahlia de la Cerda o la argentina Dolores Reyes aparecen como referencias centrales para las lectoras jóvenes españolas.
Son autoras que, remarca, se atreven a imaginar otros mundos y a cuestionar tanto el canon literario como las formas en que se producen y circulan los relatos. Su influencia creciente en España confirma, para Miguel, que la renovación de la literatura en lengua española se juega hoy, en gran medida, en el Sur global.
En tiempos dominados por plataformas de streaming y por narrativas seriadas pensadas para no incomodar al público, Incensurable propone ir a contrapelo: mezclar géneros, tensionar el lenguaje y volver a leer los clásicos desde una mirada feminista y crítica. Para Luna Miguel, solo la imaginación —y no el algoritmo— puede abrir fisuras en esa “netflixificación” que, advierte, amenaza con uniformar la experiencia cultural.
“Hay una ‘netflixificación’ de la vida y de la cultura que es terrorífica y está conquistando nuestras maneras de escribir”, plantea Luna Miguel al presentar Incensurable.


