Tensión en Irán: el Gobierno acusa a EE.UU. de alimentar la violencia
NewsITe
TEHERÁN.– El Gobierno iraní aseguró que la situación interna del país se encuentra “bajo control total”, luego de varios días de protestas que derivaron en episodios de violencia en distintas ciudades. El ministro de Asuntos Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, responsabilizó a Estados Unidos e Israel de alentar disturbios con el objetivo de justificar una posible intervención militar.
Araghchi trazó un paralelismo con la reciente crisis venezolana, donde milicias estadounidenses ingresaron al territorio y lograron extraer al presidente Nicolás Maduro y a su esposa del lugar donde se encontraban. Según la lectura iraní, esa operación habría funcionado como un antecedente que algunos sectores en Washington y Tel Aviv considerarían replicar en la República Islámica.
En una reunión con diplomáticos extranjeros, el canciller sostuvo que las protestas, iniciadas a fines de diciembre en medio de una severa crisis económica y de una fuerte depreciación de la moneda local, fueron escalando hasta tornarse “violentas y sangrientas”. De acuerdo con su interpretación, ese cambio de tono buscó brindar una “excusa” al entonces presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir en apoyo a los manifestantes.
Jameneí agradece la movilización oficialista y desafía a Washington
En paralelo, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, celebró las masivas movilizaciones oficialistas en respaldo al Gobierno. En un mensaje dirigido al pueblo, destacó “la gran labor de la honorable nación iraní” y calificó las concentraciones como un “día histórico” que habría frustrado los “planes de los enemigos extranjeros ejecutados por mercenarios internos”.
Jameneí enfatizó la “determinación” y la “identidad” nacional mostradas frente a lo que describió como un complot extranjero para desestabilizar el país. A su vez, lanzó una advertencia directa a los dirigentes estadounidenses, a quienes instó a “dejar de engañar” y a no confiar en “mercenarios traicioneros”. Para el líder supremo, la reacción de la ciudadanía demostró la fortaleza de un pueblo “consciente y perspicaz respecto de sus enemigos”.
Acusaciones de terrorismo, antecedentes y control de Internet
Las autoridades iraníes aseguran haber recolectado pruebas de la participación de Estados Unidos e Israel en “actividades terroristas” internas. Araghchi mencionó la existencia de material audiovisual que mostraría la distribución de armas entre manifestantes y anticipó que próximamente se difundirán confesiones de detenidos vinculados a estos hechos.
En ese contexto, medios como el Jerusalem Post habían revelado que Washington analizaba opciones de apoyo directo a quienes protestan en Irán, mientras que Israel evaluaba si el operativo que derivó en el secuestro de Maduro podría sentar un precedente aplicable a Teherán. Para la dirigencia iraní, estas versiones refuerzan la hipótesis de una estrategia coordinada de presión sobre la nación persa.
Respecto del apagón casi total de Internet registrado durante varios días, el ministro de Exteriores indicó que el Gobierno trabaja junto a los organismos de seguridad para restablecer el servicio de manera gradual. De este modo, Irán busca mostrar que, pese al clima de tensión y a las acusaciones cruzadas con Estados Unidos, mantiene el control de la situación interna y apunta a contener nuevos focos de inestabilidad.
“Estas vastas concentraciones llenas de firme determinación han frustrado los planes de los enemigos extranjeros”, afirmó el ayatolá Alí Jameneí ante la multitud oficialista.


