El oficialismo apuesta a febrero para seducir a los mercados

NewsITe
El Gobierno nacional se fijó una meta clara para las sesiones extraordinarias de febrero: perforar la barrera de los 500 puntos básicos de riesgo país y enviar una señal contundente a los mercados internacionales. La estrategia oficial se apoya, casi de manera excluyente, en la aprobación de la reforma laboral que ya cuenta con dictamen en el Senado, pero que todavía no llegó al recinto.
En el mercado financiero siguen de cerca los movimientos políticos, a la espera de una política de acumulación de reservas que sea sostenida en el mediano plazo y respalde la idea de un eventual regreso de la Argentina a los mercados voluntarios de crédito.
Un senador dialoguista que participa de las conversaciones con la jefa del oficialismo en la Cámara alta, Patricia Bullrich, recordó que el mensaje del Ejecutivo fue contundente: con ambos proyectos aprobados, se evaluaría un eventual regreso a la toma de deuda en los mercados internacionales. Sin embargo, los aliados parlamentarios advierten sobre el costo político de acelerar los tiempos sin medir las consecuencias.
Tensiones políticas y cautela entre los aliados
En el entorno de los bloques dialoguistas sostienen que el oficialismo ganó volumen político desde el 10 de diciembre y celebran que hoy marque la agenda legislativa, pero advierten que imponer plazos que luego no se cumplen desgasta a los socios que aportan los votos clave. Por esa razón, la discusión de la reforma laboral se postergó para febrero, con la idea de evitar un tratamiento atropellado que complique el resultado final.
Otro de los puntos sensibles del proyecto es el capítulo tributario. Las versiones que circularon en los últimos días señalan que la sección impositiva sería, por ahora, el único tramo a discutir en 2026, sin una reforma fiscal integral para este año. El objetivo declarado del oficialismo es sostener el dogma del déficit cero, pero ese camino abre diferencias sobre qué impuestos tocar y en qué plazos.
Agenda de sesiones extraordinarias y proyectos clave
Además de la reforma laboral, en la agenda de extraordinarias figuran la ley de glaciares, que también cuenta con dictamen en el Senado, y el proyecto de estabilidad monetaria, actualmente en la Cámara de Diputados. Este último genera menos resistencia entre los bloques y algunos legisladores prefieren dejar su debate para marzo, cuando el presidente Javier Milei inaugure un nuevo período de sesiones ordinarias.
En paralelo, permanece en zona de conflicto la anunciada reforma del Código Penal. El expediente ya había sido incluido en el temario de diciembre, pero nunca ingresó formalmente al Congreso. El oficialismo dejó trascender que evalúa impulsar el tema mediante una comisión bicameral, modalidad que es resistida por distintos espacios. Por la extensión y complejidad del articulado, todo indica que su tratamiento quedará para después del discurso presidencial de marzo.
- Meta central del Gobierno: perforar los 500 puntos de riesgo país.
- Ejes legislativos: Presupuesto 2026, reforma laboral y capítulo tributario.
- Advertencias de aliados: evitar plazos imposibles y costos políticos innecesarios.
- Otros proyectos en juego: glaciares, estabilidad monetaria y Código Penal.
“Con los dos proyectos aprobados, caía el riesgo país debajo de 500 puntos para analizar un regreso a los mercados y tomar deuda”, confió un senador dialoguista que sigue de cerca las negociaciones con el oficialismo.
Mientras los operadores financieros miran la curva de los bonos y el comportamiento del dólar, el desenlace de las sesiones extraordinarias de febrero será determinante para medir hasta dónde llega la capacidad del Gobierno de alinear política y economía. Si la reforma laboral avanza con el nivel de apoyo que espera la Casa Rosada, el país podría enviar una señal de estabilización a los mercados. Si, en cambio, las tensiones internas y la presión opositora dilatan las votaciones, el objetivo de romper el techo de los 500 puntos de riesgo país quedará, una vez más, postergado.

