El tinto de verano de Messi que encendió el debate
NewsITe
La confesión de Lionel Messi sobre cómo le gusta tomar el vino revolucionó el verano argentino y encendió un viejo debate: ¿el vino se respeta o se disfruta como cada uno quiere? En una entrevista distendida, el capitán de la Selección reveló que una de sus bebidas preferidas es el vino mezclado con gaseosa sabor lima-limón, al mejor estilo tinto de verano.
“Me gusta el vino, tomo así vino… si no es lo mismo de siempre. Vino y Sprite, para que pegue rápido. Aparte es lindo, con el calor pasa mejor”, dijo Messi en un streaming que rápidamente se volvió viral. Sus palabras no solo multiplicaron los memes en redes sociales, sino que también sacudieron al mundo vitivinícola, que viene de atravesar uno de los peores años de consumo de las últimas décadas.
Detrás de cada botella hay trabajo de viñateros, enólogos y bodegas que imaginan sus vinos servidos en copa, a la temperatura justa y acompañando buena comida. Sin embargo, la realidad cotidiana muestra que, una vez que el consumidor compra el vino, es dueño de su copa y de su paladar. Hielo, soda o gaseosa forman parte de las costumbres populares, sobre todo cuando el termómetro aprieta en verano.
El impacto de Messi en la industria del vino
Para Alejandro Vigil, reconocido enólogo y presidente de Wines of Argentina, las declaraciones del 10 fueron un guiño inesperado pero positivo: “Los dichos de Messi fueron lo mejor que le ha pasado a la industria vitivinícola en los últimos cinco años, porque fue la forma más fácil de comunicar que el vino se toma como cada uno quiere, y él lo hizo perfecto”, sostuvo.
No obstante, Vigil también planteó matices. Recordó que desde el sector se promueve un consumo moderado y asociado a la mesa, lejos de la idea de “que pegue rápido”. Aun así, valoró que el vino vuelva a ser tema de conversación global gracias a la figura del futbolista más influyente del planeta.
Las bodegas no tardaron en sumarse a la ola: publicaron imágenes y chistes de Messi con copa en mano y botella de gaseosa al lado. Incluso desde la propia marca de la bebida respondieron en redes con un mensaje directo: “El mejor del mundo se refresca como quiere”. La escena terminó de consolidar al “vino con Sprite” como símbolo del verano 2026.
Del tinto de verano español al vaso argentino
Lo que Messi popularizó ante millones de espectadores no es, en rigor, una novedad. En España, donde el rosarino vivió gran parte de su carrera, el “tinto de verano” es tradición: vino tinto, mucho hielo y gaseosa de limón, habitualmente de la marca La Casera. Surgido a mediados del siglo XX, se transformó en una bebida infaltable en las sobremesas de los meses más calurosos.
Desde el punto de vista enológico, los agregados modifican el equilibrio natural del vino, compuesto principalmente por agua de la uva, alcohol y ácidos formados durante la fermentación. En vinos de alta gama, concentrados en aromas y sabores, la mezcla con hielo o gaseosa puede atenuar su complejidad. En etiquetas más simples, en cambio, muchas veces ayuda a disimular defectos y a volver la experiencia más amable para paladares no entrenados.
- El frío anestesia las papilas y puede acentuar los taninos en tintos, volviéndolos más ásperos.
- Las burbujas y el dulzor de la gaseosa aportan sensación de frescura y suavizan los amargos.
- El resultado es una bebida más ligera, dulce y fácil de tomar, ideal para altas temperaturas.
La propia industria reconoce que, para que exista vino, las bodegas necesitan vender. Y si hablar del “vino de Messi” sirve para acercar a nuevos consumidores, el balance termina siendo favorable. Más aún en un país como la Argentina, donde el vino forma parte de la cultura, los paisajes y las historias familiares.
En vinos vale todo y cada uno es dueño de su copa. Los expertos recomiendan disfrutar las mejores etiquetas en copas adecuadas y a la temperatura justa: espumosos a 6º, blancos y rosados a 8º, tintos jóvenes a 14º y tintos de guarda a 18º.
Messi dejó claro que para él el vino puede ser, simplemente, una bebida para un momento particular: una charla entre amigos, una noche de calor o un descanso en vacaciones. Y aunque sepa disfrutar grandes vinos en la mesa sin mezclas, su “vino con Sprite” ya se ganó un lugar en el repertorio popular y promete seguir marcando tendencia en los veranos que vienen.


