Rusia lanza un ataque masivo con misiles y drones sobre Ucrania
NewsITe
Rusia ejecutó en las últimas horas una de las ofensivas aéreas más intensas de las últimas semanas contra Ucrania, con el lanzamiento combinado de 36 misiles y 242 drones de ataque. Entre el armamento utilizado se destacó, por primera vez sobre la ciudad de Leópolis, el empleo de un misil balístico hipersónico Oréshnik, hecho que encendió nuevas alarmas por el alcance y la sofisticación del arsenal ruso.
Según los reportes oficiales difundidos por la Fuerza Aérea ucraniana y citados por agencias internacionales, la operación comenzó alrededor de las 19.30 del jueves y se prolongó durante toda la noche y parte de la madrugada del viernes. El saldo preliminar indica al menos cuatro personas fallecidas y veinticinco heridas, la mayoría de ellas en la región de Kiev, epicentro de los bombardeos.
Durante la ofensiva, las fuerzas rusas lanzaron trece misiles balísticos Iskander-M y S-400 desde la región de Briansk, veintidós misiles de crucero Kalibr disparados desde el mar Negro y un misil Oréshnik desde el polígono de Kapustin Yar, en la región de Astracán. A esto se sumó el despliegue de 242 drones de ataque —incluidos aparatos Shahed, Gerbera y otros modelos no identificados— desde diferentes puntos como Kursk, Oriol, Mílerovo, Primorsko-Ajtarsk, la península de Crimea y territorios ocupados en Donetsk.
Las autoridades ucranianas destacaron el alto grado de coordinación del operativo ruso, que combinó múltiples vectores de ataque con el objetivo de saturar los sistemas de defensa antiaérea. Misiles y drones convergieron de manera casi simultánea desde distintas direcciones, buscando superar la capacidad de detección e interceptación de las baterías ucranianas.
Defensas bajo presión y estreno del misil hipersónico Oréshnik
Pese a la magnitud del ataque, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que logró derribar o neutralizar dieciocho misiles y 226 drones antes de las 8.00 del viernes. Entre los proyectiles interceptados se contaron ocho misiles balísticos Iskander-M/S-400 y diez misiles de crucero Kalibr, junto con la gran mayoría de los drones kamikaze utilizados.
Aun así, se registraron impactos en al menos diecinueve localidades, con daños importantes en infraestructuras energéticas y de abastecimiento básico. Estas afectaciones agravan la fragilidad del sistema eléctrico ucraniano y complican el suministro de servicios esenciales, en un contexto de reiterados ataques a centrales, subestaciones y redes de distribución.
- Leópolis sufrió por primera vez el impacto de un misil balístico hipersónico Oréshnik, a gran distancia de la línea de frente.
- La región de Kiev concentró la totalidad de las víctimas mortales y la mayoría de los heridos reportados.
- Se estimó la participación de unos 150 drones Shahed dentro del total de aeronaves no tripuladas lanzadas.
El empleo del Oréshnik en Leópolis es leído por analistas militares como un punto de inflexión, ya que amplía el radio efectivo de las ofensivas rusas hacia áreas que hasta ahora se consideraban relativamente alejadas del frente de combate. Además, confirma la apuesta del Kremlin por el uso de armamento de alta velocidad y difícil interceptación como parte de su estrategia de desgaste.
Las fuerzas de defensa aérea ucranianas operaron de manera continua durante la noche, con sirenas y alertas que obligaron a la población a permanecer en refugios ante la sucesión de explosiones y detonaciones.
Los bombardeos reiterados sobre instalaciones energéticas y de suministro forman parte de una línea de acción ya observada en otros ataques masivos de Rusia, que busca deteriorar las capacidades logísticas, militares y civiles de Ucrania. Mientras tanto, las autoridades ucranianas advierten que la presión sobre el sistema de defensa aérea es creciente y reclaman más apoyo internacional para reforzar sus recursos frente a operaciones de gran escala, donde se combinan misiles de distinto alcance, drones de ataque y nuevas generaciones de armamento hipersónico.

