Bullrich interpreta un giro de EE.UU. en favor de presos políticos
NewsITe
La senadora y jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, analizó el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el cierre futuro de El Helicoide, uno de los centros de detención y torturas más emblemáticos del chavismo, y lo interpretó como una señal de que podría avanzar la liberación de presos políticos en Venezuela. Entre ellos, los argentinos Nahuel Gallo y Germán Darío Giuliani.
Según Bullrich, la decisión de Washington de impulsar el cierre de esa cárcel en Caracas fue tomada por el Gobierno argentino como un “símbolo” de cambio y como un indicio de que se abriría una ventana para negociar la salida de detenidos considerados de alto perfil político y de inteligencia. Sin embargo, advirtió que el camino hacia una eventual liberación será “complejo” y requerirá pasos muy medidos.
La ex ministra de Seguridad remarcó que Estados Unidos encabeza las gestiones internacionales, mientras que la Argentina se mantiene “a disposición total y absoluta” para colaborar en el marco de la estrategia acordada. “Estamos dispuestos a hacer lo que haya que hacer. Vamos a respetar esa agenda o ese cronograma que están planteando”, sostuvo, al tiempo que evitó brindar precisiones sobre el plan por tratarse de una negociación sensible.
Un entramado represivo que dificulta las gestiones
Bullrich señaló que uno de los principales obstáculos es la “respuesta vertical” de las fuerzas armadas, policiales y de los grupos paramilitares que respondían a la ex dictadura de Nicolás Maduro, todavía con fuerte influencia en la estructura de poder venezolano. Ese entramado represivo, advirtió, complica cualquier iniciativa externa orientada a liberar a presos considerados estratégicos por el régimen.
Las declaraciones de la senadora se producen apenas dos días después de que el embajador argentino ante las Naciones Unidas, Francisco Tropepi, respaldara públicamente la captura de Maduro y reiterara el reclamo por la liberación de Nahuel Gallo. El caso del gendarme se transformó en un punto central de la agenda diplomática bilateral y en un foco de preocupación para organismos de derechos humanos.
La situación crítica de Nahuel Gallo en El Rodeo 1
Nahuel Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 y, desde entonces, el Gobierno argentino sostiene que es víctima de desaparición forzada en Venezuela. De acuerdo con fuentes reservadas, hoy estaría retenido en el pabellón internacional de la cárcel de alta seguridad El Rodeo 1, bajo custodia directa de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
Lejos de tratarse de una prisión común, El Rodeo 1 funciona como una estructura controlada por el principal organismo de inteligencia de las Fuerzas Armadas venezolanas. Diversos organismos internacionales han denunciado a la DGCIM como un eslabón clave del aparato represivo, lo que incrementa los riesgos para los detenidos y complica cualquier intento de negociación o traslado.
En este contexto, la situación de Gallo se agrava por la falta de acceso regular a asistencia consular, la ausencia de información transparente sobre su proceso y el bloqueo de datos ordenado por el régimen. Esa combinación, advierten fuentes diplomáticas, configura una violación grave a normas del derecho internacional y deja al gendarme argentino en un escenario de extrema vulnerabilidad.
El Rodeo 1 es considerado una suerte de extensión militar encubierta dentro del sistema penitenciario, donde se concentran detenidos “sensibles”: opositores políticos, militares acusados de conspiración y extranjeros detenidos en operativos de inteligencia. En las últimas semanas, la seguridad interna se endureció y se suspendieron las visitas sin explicaciones oficiales, lo que generó mayor angustia e incertidumbre entre familiares y allegados.
El caso de Germán Darío Giuliani
Germán Darío Giuliani, abogado argentino, fue detenido en Venezuela el 23 de mayo de 2025, en la antesala de las elecciones legislativas y de gobernadores de ese país. Su captura fue anunciada por el dirigente chavista Diosdado Cabello, quien lo vinculó a supuestos “actos terroristas” destinados a entorpecer los comicios y llegó a difundir públicamente su nombre completo y número de pasaporte.
A diferencia de Gallo, Giuliani llevaba varias semanas en el estado Anzoátegui, lo que quedó registrado en sus redes sociales, donde compartió fotos y videos de su estadía. En su perfil profesional, el abogado se presentaba como titular de un estudio jurídico con práctica en derecho penal, laboral, civil, comercial y de familia, y mencionaba asesorías a bancos como Santander Río, Hexagon Bank y HSBC.
- Ambos casos se inscriben en un clima de tensión política y de endurecimiento del control interno en Venezuela.
- La Argentina reclama garantías básicas de derechos humanos y acceso consular para sus ciudadanos detenidos.
“Estados Unidos apunta hacia la liberación de los presos”, interpretó Bullrich, al insistir en que el cierre de El Helicoide podría marcar el inicio de una nueva etapa para los presos políticos venezolanos y extranjeros.
Mientras se multiplican los pronunciamientos diplomáticos y las gestiones discretas, las familias de Gallo y Giuliani aguardan señales concretas que confirmen que las nuevas movidas de Washington, sumadas a la presión internacional, se traduzcan finalmente en una salida humanitaria para los argentinos detenidos.


