El colombiano expresó públicamente su deseo de jugar en el club de Núñez y aseguró que viajaría de inmediato si lo llama el técnico.

La negociación entre River e Independiente Rivadavia de Mendoza por Sebastián Villa quedó prácticamente descartada. Sin embargo, cuando la puerta parecía cerrada, el propio futbolista volvió a instalar el tema con declaraciones que generaron impacto.
El guiño de Villa a Gallardo
“Si me llama Gallardo, mañana mismo viajo”, afirmó en una entrevista, dejando en claro su deseo de vestir la camiseta de River.
Desde Núñez realizaron una oferta de cuatro millones de dólares, mientras que el club mendocino pidió 12 millones por el delantero colombiano. La diferencia fue considerada imposible de cubrir por la dirigencia riverplatense, que resolvió archivar el tema en este mercado de pases.
Villa reconoció que su etapa en Boca pertenece al pasado y admitió que su relación con Juan Román Riquelme no terminó de la mejor manera. Aun así, remarcó que hoy su prioridad pasa por crecer en lo deportivo y fortalecer su vida familiar.
Sueño compartido con Juan Fernando Quintero
En diálogo con PicadoTV, el colombiano se refirió a su motivación y a la posibilidad de reencontrarse con Juan Fernando Quintero.
“Sería un honor jugar a su lado. Juanfer conoce mi mentalidad y sabe que me gustan los retos”, expresó, confiado en que una eventual llegada a Núñez podría relanzar su carrera y acercarlo nuevamente a la selección de Colombia.
La postura firme de River
Pese a las señales públicas del futbolista, en River la posición se mantiene inalterable. La conducción encabezada por Stefano Di Carlo sostiene una política de mercado con presupuestos acotados y contratos vinculados a la productividad, sin intención de apartarse de esos márgenes, aun cuando se trate de jugadores del gusto del cuerpo técnico de Marcelo Gallardo.
De esta manera, la “bomba” del verano se apagó con la misma velocidad con la que se encendió. A menos que cambien de manera drástica las pretensiones de Independiente Rivadavia o que exista una presión decisiva del propio Villa, en River ya dieron vuelta la página

