La mandataria venezolana asumió el cargo de Nicolás Maduro tras su captura y difundió un comunicado en sus redes sociales para consensuar “la paz” entre los pueblos.
La detención de Nicolás Maduro en manos de Donal Trump llevó a que Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta de Venezuela, asumiera como presidenta encargada de dicho país. Horas después de tomar el cargo, la mandataria emitió un comunicado al pueblo venezolano y, especialmente, al Gobierno de Estados Unidos.
En primer lugar, Rodríguez afirmó que su país “reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica”, y que “aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional”. “Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada Nación”, sentenció.
Seguidamente, manifestó que tanto ella como su Gabinete, consideran “prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la Región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia. Estos principios guían nuestra diplomacia con el resto de los países del mundo”.
Además, invitó al país norteamericano “a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”.
En otor párrafo, Rodríguez le habló directamente al funcionario norteamericano, aclarándole que, tanto la ciudadanía de los países que conducen y la de los demás territorios de la región, “merecen la paz y el diálogo, no la guerra”. “Ese ha sido siempre el predicamento del Presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento. Esa es la Venezuela en la que creo, a la que he dedicado mi vida. Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los venezolanos y venezolanas de bien nos encontremos”, remarcó.
Para concluir, subrayó que el país caribeño “tiene derecho a la paz, al desarrollo, a su soberanía y al futuro”.

