Lula anuncia veto a la reducción de penas por el intento de golpe
NewsITe
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, adelantó que vetará el proyecto de ley que busca reducir las penas de los condenados por el intento de golpe de Estado de principios de 2023, una norma que podría beneficiar directamente al exmandatario Jair Bolsonaro.
En una conferencia de prensa en Brasilia, Lula remarcó que los responsables de los ataques contra las instituciones democráticas deben cumplir las condenas fijadas por el Supremo Tribunal Federal (STF). El mandatario consideró “inaceptable” que se discuta una reducción de penas cuando aún continúan los juicios por los hechos del 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes de Bolsonaro irrumpieron en las sedes de los tres poderes del Estado.
“Las personas que cometieron delitos contra la democracia brasileña tendrán que pagar por los actos cometidos. Ni siquiera ha terminado el juicio aún, hay gente siendo condenada y ya se decide reducir las penas”, sostuvo Lula, al marcar distancia de la iniciativa que avanza en el Congreso.
El proyecto de ley plantea una disminución de las penas para quienes fueron condenados por los disturbios y acciones consideradas como intento de golpe. Entre ellos se encuentra Jair Bolsonaro, sentenciado a 27 años y tres meses de prisión y actualmente alojado en la Superintendencia de la Policía Federal, en Brasilia. De aprobarse sin veto, la norma podría recortar significativamente su castigo.
Choque de poderes y defensa de la institucionalidad
Lula aclaró que respeta la atribución del Congreso Nacional para legislar y también la posibilidad de que los parlamentarios reviertan su veto. Sin embargo, insistió en que su obligación es defender la institucionalidad y respaldar las decisiones del STF en causas vinculadas a la democracia.
“Con todo el respeto que tengo por el Congreso Nacional, cuando llegue a mi mesa, lo vetaré. Después ellos tienen el derecho de rechazar o no mi veto”, expresó el jefe de Estado, al dejar en claro que la última palabra podría volver a quedar en manos de diputados y senadores.
- El proyecto de ley busca reducir las penas por el intento de golpe del 8 de enero de 2023.
- Bolsonaro, condenado a más de 27 años de prisión, sería uno de los principales beneficiados.
- Lula tiene un plazo de dos semanas para formalizar su decisión de veto.
- Si el Congreso rechaza el veto, la ley entraría en vigor con los cambios previstos.
“Las personas que cometieron delitos contra la democracia brasileña tendrán que pagar por los actos cometidos”, afirmó Lula al justificar su postura.
El debate reaviva la polarización política en Brasil y vuelve a colocar en el centro de la escena la responsabilidad por los hechos ocurridos tras la derrota electoral de Bolsonaro. Mientras sectores bolsonaristas presionan por una flexibilización de las condenas, el gobierno de Lula busca enviar una señal de firmeza frente a los ataques contra el orden democrático.
En los próximos días, la definición sobre el veto y la eventual reacción del Congreso marcarán un nuevo capítulo en la puja entre los poderes del Estado y en el proceso de consolidación institucional tras uno de los episodios más críticos de la historia reciente de Brasil.


