“123456” volvió a ser la contraseña más usada en 2025 y una empresa de ciberseguridad alertó sobre el riesgo que implica

La empresa de ciberseguridad ESET confirmó que “123456” volvió a ser la contraseña más usada en 2025. El hábito de elegir claves débiles afecta a todas las generaciones y expone datos personales en un contexto de creciente actividad de ciberamenazas en Latinoamérica.

La empresa de ciberseguridad ESET informó que la contraseña más usada en 2025 volvió a ser “123456”, un hábito que se mantiene desde hace años y que sigue poniendo en riesgo la protección de datos personales y sensibles. La compañía advirtió que la elección de claves débiles continúa sin cambios y afecta a usuarios de todas las edades.

ESET señaló que utilizar una credencial predecible en el mundo digital “es como cerrar la puerta de la casa con una traba de papel, o como tener una caja fuerte de última generación, pero que al lado tenga un post-it con la clave de acceso”.

La empresa indicó que este comportamiento no es nuevo y que los informes recientes lo vuelven a confirmar. Según los datos difundidos, “123456” fue la contraseña más utilizada en 2025, lo que genera un serio riesgo para la seguridad de los usuarios. ESET destacó que este hábito trasciende las generaciones y no pierde vigencia.

La compañía anunció que desde ESET Latinoamérica comparten información sobre las contraseñas más usadas por usuarios de diferentes generaciones —Z, X, millennials y baby boomers—, además de datos correspondientes a países de Latinoamérica y contraseñas corporativas comunes, junto con las consecuencias de mantener estas prácticas.

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El análisis también incluyó informes recientes de NordPass y Comparitech, que indicaron que “123456” fue la contraseña más elegida en 2025 y que el 25% de las mil claves más utilizadas se compone únicamente de números.

Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica, explicó: “Una de las principales conclusiones que se desprenden de uno de los reportes es que la costumbre de usar contraseñas débiles y predecibles trasciende las generaciones. No importa el rango etario de las personas: en cada una de las categorías 123456 está en el top de las claves más elegidas para acceder a cuentas, servicios y plataformas online”.

Gutiérrez Amaya añadió: “Es decir, un nativo digital que la mayor parte de su vida transcurrió en el mundo online, adopta la misma práctica riesgosa y poco prudente que una persona de 70 años, con, tal vez, menos conocimientos o que usa el celular solo para hablar por teléfono o mensajear”.

Sobre la situación en la región, el especialista afirmó que en América Latina el panorama es más preocupante por el aumento de ciberamenazas. “Usar contraseñas débiles compromete la seguridad individual, pero también contribuye a la vulnerabilidad general de la región frente a posibles ataques”, agregó Gutiérrez Amaya de ESET.

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