La medida está contemplada en un proyecto de ordenanza que el Departamento Ejecutivo envió al Concejo Deliberante. Ante las quejas por ruidos molestos y contaminación sonora, que ya son históricas en nuestra ciudad, la iniciativa busca aportar una solución contundente. La propuesta se votaría el 24 de febrero. De aprobarse, habilitará a la autoridad de aplicación a destruir caños de escape que no se ajusten a la normativa.

De la redacción de EL NORTE
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Con las firmas del intendente municipal Manuel Passaglia y de la secretaria de Gobierno, Agustina Gruffat, el Departamento Ejecutivo envió este lunes al Concejo Deliberante de San Nicolás un proyecto de ordenanza que busca ser una respuesta contundente a una demanda de larga data en la ciudad: los ruidos molestos emitidos por vehículos –en general, motos– con escapes modificados. La iniciativa, que el oficialismo confía que pueda ser aprobada antes de fin de mes, pretende avanzar tanto contra el uso como contra la comercialización de los dispositivos.
En caso de aprobarse, los agentes de la autoridad de aplicación estarán facultados para destruir los escapes que no se ajusten a la norma, como así también podrán retener las licencias de conducir de los infractores y quitar de circulación los vehículos, al menos hasta tanto sean adaptados a los parámetros que sí permitirá la nueva normativa.
La remisión del proyecto al deliberativo fue informada este martes a través de un comunicado de prensa municipal que indicó el objetivo de “prohibir el uso y comercialización de caños de escape modificados que generen ruidos por encima de lo normal”, al tiempo que destacó que “la medida responde a un pedido de los vecinos, que se ven afectados por este accionar”.
Se trata de una problemática de larga data (que no solo se produce en San Nicolás, naturalmente). Pese a que existieron anteriores intentos normativos, los ruidos no solo no cesaron sino que además fueron haciéndose cada vez más habituales y ganando nuevos espacios: del centro o los espacios públicos más concurridos, los escapes atronadores fueron trasladándose también a avenidas y calles internas de los barrios. Junto con los ruidos de esos vehículos, en todo este tiempo también se alzaron las quejas de aquellos que los padecen.
Por eso el actual intento del municipio busca ser, ante todo, enérgico.
Lineamientos
“El proyecto busca regular aquellos vehículos que presentan una alteración antirreglamentaria en su estructura para generar ruidos o estruendos, circulando por fuera de los parámetros exigidos por las normas nacionales y provinciales, generando contaminación sonora y afectando el bienestar de la población en general”, explicó el comunicado municipal.
En tal sentido, el proyecto busca prohibir la circulación “con caño de escape libre o sin silenciador, con caño de escape no original, con escape modificado en su forma de fábrica con los llamados ‘sistemas expansivos’ utilizados para emitir ruidos fuertes y molestos o con cualquier accesorio colocado con aptitud para efectuarlos, y/o con silenciador defectuoso por su uso y/o desgaste que en razón de su estado deficiente no atenúe debidamente el ruido del motor”.
Finalmente, el proyecto autoriza al Municipio a destruir los caños de escape adulterados y retener la licencia del conductor y su vehículo, “hasta tanto no se ponga en condiciones con las piezas homologadas para reparar el sistema de escape de la unidad a cargo del infractor”.
De nuevo: la iniciativa no solamente busca ir contra el uso de los dispositivos que generan ruidos molestos, sino que también busca prohibir su fabricación, comercialización o “colocación de caños de escape libres (sin sordina), no originales, con instalador de corte o limitador de revoluciones por minuto orientados a producir contra explosiones, o intervenidos de cualquier forma para emitir ruidos fuertes o evitar la correcta atenuación del sonido del motor”.
El oficialismo, que en el Concejo Deliberante cuenta con número propio para aprobar el proyecto, planea su sanción para el jueves de la semana próxima, 24 de febrero. Sería en el marco de una sesión extraordinaria que deberá ser convocada por el presidente del Cuerpo, Sergio Ponce. En ese mismo encuentro también podría tratarse un pedido de actualización tarifaria para los servicios de taxi y remís.
Algunos días más tarde (acaso el 2 de marzo, debido a que el primer día de ese mes será feriado de carnaval) el Concejo Deliberante deberá celebrar la ceremonia de apertura del Período 2022 de sesiones ordinarias, con la presencia en el recinto del intendente Manuel Passaglia.

