La presidenta Xiomara Castro cuestionó supuestas amenazas a votantes y fallas en el sistema de transmisión de datos; Manuel Zelaya pidió anular los comicios del 30 de noviembre.

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, acusó al mandatario estadounidense Donald Trump de intervenir en el proceso electoral del 30 de noviembre. Sostuvo, en ese sentido, que la voluntad popular fue “sometida a chantaje, extorsión y manipulación”. La mandataria formuló estas declaraciones durante la inauguración de un edificio judicial en Catacamas, departamento de Olancho. Allí aseguró que su Gobierno garantizó una elección en paz, pese a que la ciudadanía enfrentó “coacción, chantaje, trampas, fraudes”. También acusó mecanismos de adulteración del TREP (sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares)”.
Durante su discurso, Castro afirmó: “Desde aquí, desde esta casa de la justicia, condeno la injerencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando amenazó al pueblo hondureño que, si le daban el voto a una valiente y patriota candidata del Partido Libre, Rixi Moncada, iban a tener consecuencias”. Sostuvo que estos hechos conforman “un golpe electoral en curso” que será denunciado ante organismos internacionales.
Críticas al indulto otorgado por Trump y denuncias sobre el sistema electoral
La presidenta también cuestionó el indulto concedido por Trump al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien había sido condenado en Estados Unidos por narcotráfico. “Podrán perdonarle la pena, pero sus delitos y crímenes al pueblo no se olvidan”, expresó, y agregó que “los conservadores desde Washington tomaron la decisión de aliarse con el narcotráfico, el crimen organizado y las maras que operaron con impunidad desde el propio Estado durante más de una década”.
Castro sostuvo que las fallas registradas en el sistema de transmisión electoral “representan un ataque directo a la voluntad popular” y afirmó que varios elementos divulgados recientemente “demuestran que estas elecciones están viciadas de nulidad”. Señaló que “la democracia no existe sin justicia” y llamó a fortalecer las instituciones para garantizar procesos transparentes.
Más de seis millones de hondureños fueron convocados a las elecciones del 30 de noviembre, en las que se eligieron presidente, 298 alcaldes, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 representantes al Parlamento Centroamericano, entre otros cargos.
Zelaya pidió anular las elecciones y denunció “terrorismo electoral”
El expresidente Manuel Zelaya, esposo de Castro, respaldó las acusaciones y afirmó que diversas intervenciones externas habrían “alterado de manera brutal” la intención de voto. En un mensaje difundido en redes sociales, cuestionó “el indulto del presidente Donald Trump para el condenado por narcotráfico; su injerencia en nuestro sistema democrático, que realizó durante el periodo de silencio electoral”, así como “la coacción y amenazas enviadas en 3,6 millones de mensajes a los teléfonos de votantes que reciben remesas desde Estados Unidos”.
Zelaya señaló que también existió un “terrorismo electoral” relacionado con el TREP, al que calificó como manipulado. Aseguró que 26 audios respaldan la existencia de un “golpe electoral en desarrollo”. “Lo denunciamos con firmeza: no lo aceptamos y por esas sucias maniobras exigimos que las elecciones sean nulas”, manifestó. Según explicó, datos recopilados “acta por acta” por su organización indicarían que el ganador sería Salvador Alejandro César Nasralla Salum.
Posicionamiento del Partido Libre
El exmandatario afirmó que consultó a la candidata Rixi Moncada antes de difundir esta información. Y sostuvo que el Partido Libertad y Refundación (Libre), fundado en 2011, “seguirá siendo una garantía en la defensa de la verdad y de la voluntad soberana del pueblo hondureño”. Reiteró su rechazo al “golpe electoral” y al fraude, al tiempo que insistió en la necesidad de revisar la legitimidad de los comicios.

