Humming Airways inauguró la nueva ruta con tres frecuencias semanales y sumó conexiones hacia distintas localidades bonaerenses y Paraná, Entre Ríos.

Villa Gesell volvió a recibir vuelos comerciales después de 15 años, tras la inauguración de la nueva ruta operada por Humming Airways. La conexión con Buenos Aires comenzó este miércoles con tres frecuencias semanales y marcó un hito para la ciudad balnearia de cara a la temporada de verano.
La aerolínea argentina, fundada en abril del año pasado, sumó de esta manera un nuevo destino dentro del Interior bonaerense. Además, anunció que incorporará una ruta hacia Paraná, Entre Ríos, y que proyecta su desembarco en Uruguay en 2026, con vuelos a Paysandú y Montevideo. También analiza sumar Tres Arroyos y Coronel Suárez.
Humming Airways nació en el marco de la política aerocomercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Está liderada por tres jóvenes emprendedores de poco más de 20 años, entre ellos Francisco Simón Errecart, CEO y piloto privado, quien encabeza un equipo de 22 personas. La empresa inició su actividad con vuelos privados mientras avanzaba en los permisos para operar servicios comerciales.
En el arribo a Villa Gesell, el vuelo fue recibido por el intendente Gustavo Barrera, el jefe comunal de Pinamar, Juan Ibarburen, y funcionarios vinculados al turismo y al comercio local. La ruta tendrá frecuencias los miércoles, viernes y domingos, con un tiempo de viaje estimado de 40 minutos y un valor de 93 dólares por tramo.
La compañía ya opera vuelos a Tandil, Olavarría, Villa María y Venado Tuerto. Estos dos últimos servicios se encuentran momentáneamente interrumpidos, aunque retomarán su actividad en febrero, según detalló la firma.
En un comienzo, la empresa evaluó operar desde San Fernando, pero finalmente optó por Aeroparque para evitar tiempos de traslado y facilitar el acceso de los pasajeros. Con la autorización recibida, quedó habilitada a operar vuelos regulares y no regulares de pasajeros y carga, tanto internos como internacionales, combinando ambos segmentos.
La flota actual está compuesta por un Fairchild Swearingen SA 227 Metroliner 23, alquilado a Royal Class, con capacidad para 19 pasajeros. La aerolínea analiza ampliar la cantidad de aeronaves en función del crecimiento de la demanda y la posibilidad de sumar más frecuencias.

