El cuerpo del policía Gustavo Ibarra, desaparecido desde el pasado 22 de octubre tras un choque de embarcaciones en el río Paraná a la altura de San Lorenzo, fue encontrado sin vida en el agua este miércoles. El hallazgo se produjo en la zona costera frente a Capitán Bermúdez y Prefectura Naval confirmó la identidad del hombre, que tenía 39 años.

El descubrimiento ocurrió durante la tarde, cuando un pescador advirtió un cuerpo flotando en el sector conocido como el Banquito de los Rodríguez, a la altura del kilómetro 438 del río Paraná. Según informó Telenoche (El Tres), la denuncia activó de inmediato el procedimiento de Prefectura en la zona.
Al llegar al lugar, los efectivos realizaron las primeras actuaciones y notificaron al fiscal federal de San Lorenzo, Agustín Mori, quien dispuso el levantamiento del cuerpo y su traslado a la morgue judicial de Rosario, donde se realizarán las pericias correspondientes.
Horas más tarde, y tal como consignó el equipo periodístico de El Tres, Prefectura confirmó que los restos hallados pertenecen al policía Ibarra, cuya búsqueda se había extendido por más de dos semanas.
El proceso de reconocimiento
Las primeras verificaciones resultaron complejas debido al avanzado estado de descomposición. En el apostadero de PNA, la hermana de Ibarra no pudo realizar una identificación concluyente. Sin embargo, se registraron coincidencias en rasgos físicos como altura, sexo, ausencia de tatuajes y piercings, además de una cicatriz en la pierna izquierda, elementos que reforzaron la presunción inicial.
Finalmente, el fichaje dactiloscópico permitió determinar de manera fehaciente que se trataba del hombre de 39 años.
La desaparición tras el choque de embarcaciones
Ibarra había desaparecido el 22 de octubre luego de caer al río en la misma zona, a la altura de San Lorenzo. Desde entonces, Prefectura sostenía un operativo de búsqueda que abarcó amplios sectores del cauce.
El policía navegaba junto a una amiga, quien presenció el hecho y describió ante las autoridades que la otra embarcación involucrada en la colisión se dio a la fuga.
La hermana de la víctima, Carina Ibarra, había relatado: “Se había ido a pasar la tarde a la isla con una amiga. Esta lancha la tenía hace poco. Es cabinada y ella venía adentro de espaldas a lo que se veía. La sorprendió el impacto, pudo salir como pudo y cuando salió a superficie no lo vio a él”.
Además, la mujer señaló oportunamente que aún “no se conoce la mecánica del choque ni con qué embarcación colisionó”.

