La decisión afecta a quienes actuaron como recaudadores, ya que no depositaron fondos cobrados por impuestos y ahora no podrán seguir desempeñando esa tarea hasta que regularicen la deuda

La Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) dispuso la suspensión temporal de aquellas empresas y personas que, actuando como agentes de recaudación, retuvieron o percibieron impuestos en nombre del fisco bonaerense por más de $100 millones y no los ingresaron en los plazos establecidos.
La medida quedó formalizada mediante una resolución publicada hoy en el Boletín Oficial, que define las condiciones y alcances de la suspensión para quienes incumplen la obligación legal de recaudar y depositar tributos provinciales.
El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, explicó que “los agentes de recaudación incurren en defraudación fiscal cuando mantienen en su poder impuestos percibidos o retenidos más allá del tiempo permitido. Frente a esas conductas, avanzaremos con suspensiones temporales para garantizar la correcta percepción de los pagos a cuenta y proteger los recursos públicos”.
De acuerdo con el Código Fiscal, retener fondos declarados sin ingresarlos constituye defraudación y habilita la aplicación de multas y sanciones. En ese marco, la resolución establece que el agente suspendido no podrá efectuar recaudaciones referidas a los períodos y regímenes alcanzados, dado que los sistemas operativos de ARBA bloquearán cualquier intento de declaración o pago asociado.
Girard señaló además que “la suspensión se levantará una vez que el contribuyente regularice su situación y abone los importes declarados y no ingresados oportunamente. A partir de ese momento podrá volver a operar con normalidad y cumplir el rol que la normativa le asigna”.
La medida también contempla agravantes: si las irregularidades persisten en el tiempo o no se regulariza la deuda, ARBA podrá profundizar las sanciones previstas.

