La joven de 16 años, detenida por la muerte de Santiago Nahuel López Monte, afirmó que el ataque ocurrió durante una discusión y relató que el joven le dijo “me diste en el corazón” antes de desplomarse. Permanecía prófuga hasta ser encontrada en La Matanza.

La adolescente de 16 años detenida por la muerte de Santiago Nahuel López Monte, de 20 años, declaró ante la Justicia y brindó su primera versión sobre lo ocurrido el 26 de noviembre en una vivienda de la esquina Ceferino Namuncurá y Lituania, en Lanús. La joven fue arrestada el último viernes en La Matanza tras permanecer prófuga desde el día del hecho.
Según fuentes judiciales, la adolescente identificada como N.M.S. estaba escondida en la casa de un familiar, donde la resguardaban mientras se realizaban múltiples operativos para dar con ella en la zona sur del conurbano. La pista clave surgió de un celular secuestrado en el pabellón 8 de la Unidad Penitenciaria N° 40 de Lomas de Zamora. Ese domicilio fue el último de los seis allanados en el operativo.
La indagatoria estuvo a cargo del fiscal Juan Ignacio Colazo, de la UFI de Responsabilidad Juvenil Nº 2 de Lomas de Zamora. Acompañada por su abogada, la joven describió su relación con López Monte y reconstruyó lo que, según afirmó, ocurrió esa noche.
Durante su declaración, N.M.S. dijo que Santiago solía quedarse varios días en su casa. “Santiago venía a casa, se quedaba unos días, semanas, y ese día estaba en casa temprano, desde el mediodía”, sostuvo. Luego relató que el joven se había ido a la casa de un hermano para trabajar y que regresó alrededor de las ocho de la noche en su moto.
Ambos ingresaron a la vivienda y se acostaron a dormir. La adolescente afirmó que horas más tarde, alrededor de las diez de la noche, comenzó la discusión: “Le dije varias veces que tenía mucha hambre y él me dice ‘dejame de joder’. Me levanto de la cama, me pongo las zapatillas, y le digo me voy a comprar en mi moto, porque yo tengo una moto que es mía, una Honda Wave ploteada de color violeta y estaba en la cocina porque yo no la uso”.
Según su relato, el joven intentó impedirle salir de la vivienda, lo que inició una “fuerte discusión”. “Discutimos, yo le decía que me quería ir, que tenía mucha hambre, y él en todo momento me decía que no me iba a ir a ningún lado”, aseguró.
La adolescente relató que la tensión continuó en el patio delantero. “Ahí me puse a llorar y le dije que no quería estar más con él, que agarre su ropa y se vaya a su casa. Él agarra las remeras, la poca ropa que había y la mete en casa de nuevo; sale otra vez para afuera, y se pone al costado de su moto y yo me pongo frente a él y forcejeábamos, porque no quería devolverme las llaves de mi casa, las llaves de mi moto y que se vaya”.
En su testimonio, sostuvo que el forcejeo escaló hasta que el asiento de la moto se rompió. “En ese forcejeo se rompe el asiento de su moto y él me mira enojado porque su moto la amaba, y me dice ‘hija de puta, ¿qué hiciste? Te voy a matar’, y ahí yo corro para adentro de casa”, declaró. Afirmó que el joven la siguió y la agredió físicamente: “Él corre atrás mío, y yo me meto corriendo para irme a mi pieza, y él me agarra de los pelos y me da la cabeza contra la puerta. Me escupe en la cara y me decía ‘hija de puta, que me iba a matar, que ya lo tenía cansado’.”
Fue en ese momento que la adolescente tomó un cuchillo. “Yo lo quería amenazar para asustarlo y estiré mi brazo, como que le amagué con el cuchillo hacia el pecho para asustarlo”. Según dijo, entonces oyó la reacción del joven: “En eso me dice ‘me diste en el corazón’, me suelta, y se levanta la remera y de abajo de la tetilla izquierda le salta un chorro de sangre”.
La joven aseguró que intentó pedir ayuda. “Ahí él abrió la puerta de casa, y salimos corriendo juntos y yo le decía ‘vamos a pedir ayuda’, no sabía qué hacer, estaba desesperada, tenía mucho miedo”. Agregó que llamó a emergencias: “Llamaba a la ambulancia y le expliqué lo que había pasado, que estaba tirado en el piso, la herida que tenía, le conté todo, y me respondieron que ya venía la ambulancia en camino. No llamé nunca al 911, llamaba a la ambulancia al 101”. También dijo que contactó a su hermano: “Le dije ‘por favor vení, me peleé con Santiago, se está muriendo, y le decía no sé qué le pasa, nadie me ayuda’”.
Cuando llegó la policía, la adolescente admitió que mintió sobre lo ocurrido. “Ahí yo les digo, porque estaba muy asustada, tuvimos una pelea y él quiso saltar la reja y se enganchó. Eso es lo que yo le digo a la policía, le dije eso porque tenía miedo que me lleven presa, que me peguen”.
Después del hecho, la joven se comunicó con su padre, Martín Ramón Mena, detenido en la Unidad Penitenciaria N° 40 de Lomas de Zamora. Esa llamada permitió a los investigadores localizarla y detenerla.
En su testimonio también relató el contacto con la familia de la víctima. “Llamamos a su familia y yo llamé a su mamá y le dije que tuve una discusión con Santiago y ella me responde ‘¿qué le hiciste a mi hijo, qué le hiciste?’, y yo me quedé temblando con el celular en la mano, corto y me fui corriendo sola por la calle, porque tenía miedo que la familia de él o la policía me pegaran”.
Más tarde, contó que se encontró con su tío Enzo. “Me dijo que me calme, que íbamos a volver a mi casa a explicar lo que pasó. Le dije que hasta que mi abogada no apareciera yo no iba a volver porque tenía miedo que me pegaran los familiares de Santiago y la policía”.
En los últimos días, surgieron más detalles de la relación entre ambos jóvenes a partir del testimonio de familiares. Fueron Macarena y Tamara, hermanas de la víctima, quienes describieron episodios previos de maltrato. Según contó Macarena, la adolescente no permitía que Santiago compartiera tiempo con su familia. “Le decía que era una mariquita, una pollerita de mamá, y no era así”, señaló sobre los hechos que, según su relato, afectaban al joven.

