Camilo Cordero Fabbri dejó su cargo en la Oficina Anticorrupción mientras representa a Miguel Ángel Calvete, acusado junto a ex funcionarios por presuntas irregularidades en compras de alta complejidad.

Camilo Cordero Fabbri, abogado defensor de Miguel Ángel Calvete en la causa que investiga presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), renunció al cargo que ocupaba en la Oficina Anticorrupción. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el letrado se desempeñaba como coordinador del área de Admisión y Derivación de Denuncias en el organismo estatal. Su salida se produce en un momento en que la investigación avanza sobre una estructura señalada por manipular compras públicas.
El rol del abogado y la situación judicial de Calvete
Cordero Fabbri continuará representando a Calvete, quien fue condenado recientemente a cuatro años de prisión por explotación de la prostitución ajena. Esa causa, independiente de la investigación sobre la ANDIS, forma parte del prontuario judicial del imputado, cuya situación procesal se agrava con el expediente que impulsa el Ministerio Público Fiscal.
Calvete es uno de los apuntados en la causa por presuntas coimas dentro del organismo. La acusación lo vincula con maniobras para direccionar contrataciones y definir proveedores en áreas donde se gestionan insumos de alto costo. Para la fiscalía, su rol fue decisivo en la operatoria investigada.
Una investigación que involucra a ex funcionarios y compras millonarias
El caso alcanza también al ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, y a otros 14 ex funcionarios. El fiscal Franco Picardi sostiene que los imputados integraban una estructura que digitaba compras vinculadas a las Prestaciones e Insumos de Alto Costo y Baja Incidencia (PACBI). Estos procedimientos incluyen cirugías de alta complejidad que se realizan una sola vez, tratamientos prolongados y medicamentos biológicos utilizados para enfermedades raras.
Según la hipótesis del fiscal, la organización habría aprovechado la sensibilidad y el volumen económico de estas prestaciones para direccionar compras y favorecer a proveedores específicos. Las maniobras, de confirmarse, implicarían sobrecostos y un perjuicio directo al Estado.
Implicancias institucionales y continuidad de la causa
La renuncia de Cordero Fabbri en la Oficina Anticorrupción fue interpretada como un gesto que busca despejar cuestionamientos sobre su doble rol. Su salida, sin embargo, no afecta su participación como defensor privado en el expediente judicial que lo vincula con Calvete. La causa continúa activa y se esperan nuevas medidas que permitan establecer responsabilidades dentro de la estructura señalada.
El Ministerio Público Fiscal trabaja en el análisis de documentación, pedidos de compras y comunicaciones internas que podrían consolidar la hipótesis sobre presuntas irregularidades. Mientras tanto, los acusados permanecen bajo investigación y la causa avanza hacia una etapa clave en la definición de posibles imputaciones formales.

