Diego Martínez firmará contrato hasta junio de 2027 tras destrabarse la relación con la dirigencia y retomará el ciclo interrumpido en 2023.

Huracán definió su nuevo cuerpo técnico y avanzó con el regreso de Diego Martínez, quien acordó su vuelta al club y firmará contrato hasta junio de 2027. La decisión se tomó luego de varios días de conversaciones internas, tras la salida de Frank Kudelka y en el marco de un proceso de evaluación deportiva posterior a la eliminación en el Clausura.
Una negociación marcada por diferencias previas
El presidente interino, Abel Poza, asumió el diálogo directo con el entrenador y trabajó sobre las tensiones que habían quedado abiertas desde su salida rumbo a Boca Juniors, un conflicto que también involucró al vicepresidente David Garzón. La normalización de ese vínculo resultó determinante para que la negociación avanzara y para que el entrenador aceptara retomar el ciclo.
En la desvinculación anterior, Huracán había percibido 175 millones de pesos por la rescisión del contrato, una decisión que generó sorpresa porque ocurrió pocos días después de que Martínez confirmara públicamente su continuidad. Su primer ciclo en el club terminó con 23 partidos, producto de 12 victorias, dos empates y nueve derrotas.
Un acuerdo demorado pero sin obstáculos finales
La negociación actual se extendió más de lo previsto debido a que su representante, Luciano Krikorián, estaba fuera del país. Sin embargo, ese factor no modificó la decisión institucional de avanzar en la contratación. La dirigencia pretende retomar el proyecto deportivo interrumpido en 2023, con la continuidad de Daniel Vega como director deportivo, de Walter Coyette en las divisiones inferiores y de Mauro Milano en la Reserva.
El objetivo para la próxima temporada
Huracán no tendrá competencia internacional en 2026, pero la conducción apunta a recuperar el orden y el rendimiento mostrado en el último Apertura, torneo en el que el equipo alcanzó la final. Con el regreso de Martínez, la dirigencia espera reencauzar la identidad de juego y consolidar una planificación que, a su juicio, quedó abruptamente interrumpida en el ciclo anterior.

