En Urquiza 235, la organización brinda desayuno, almuerzo y merienda –y otros servicios en el marco de atención integral– a cerca de 50 niños y niñas de familias en situación de vulnerabilidad. “Las necesidades aumentan porque los padres muchas veces no pueden satisfacer las necesidades mínimas de los chicos”, dijo a EL NORTE Ana Erausquin. En diciembre armarán bolsones, para lo cual apelan a la solidaridad de la comunidad.

De la Redacción de EL NORTE
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El próximo 30 de noviembre, la Casa del Niño de San Nicolás cumple 38 años de labor. En Urquiza 235 brinda desayuno, almuerzo y merienda a cerca de 50 niños y niñas de familias en situación de vulnerabilidad. Además, en el marco de una atención integral, impulsa actividades y otorga elementos necesarios para la actividad escolar y de la vida diaria.
“El importe de las becas provinciales no se actualiza desde julio; por consiguiente, seguimos haciendo malabares. Siempre con la ayuda de la gente, de las empresas y organizaciones”, describió a EL NORTE sobre la situación actual de la organización la tesorera Ana Erausquin.
Y agregó: “Las necesidades edilicias no han podido ser cubiertas, no se han podido hacer grandes arreglos. Al mismo tiempo, las demandas van aumentando porque los padres muchas veces no pueden satisfacer los requerimientos mínimos de los chicos. Siempre los acompañamos en lo que podemos”.
Donaciones
La Casa del Niño recibe visitas de diferentes escuelas que colaboran con donaciones. “Siempre es bienvenido: ropa, zapatillas, alimentos no perecederos (como leche, azúcar, mate cocido, té, cacao, mermeladas, puré de tomates, arvejas, atún, latas de choclo, artículos de higiene personal y limpieza, aceite…), juguetes y útiles escolares. En diciembre entregamos bolsones para que chicos y chicas, y sus familias, tengan en enero, ya que la Casa permanece cerrada. Ellos van a las Escuelas de Verano”, precisó y sumó: “El 30 de noviembre, la Casa cumple 38 de vida. El 5 de diciembre haremos algo sencillo, sobre todo para los niños; no hay dinero para nada más”.

