Cada vez menos jóvenes eligen formarse en oficios especializados y, en cambio, optan por carreras o capacitaciones tecnológicas. “Las carreras de este tipo tienen un marketing que atrae, trabajar desde la casa con una PC. Pero si todos se forman en lo mismo, no va a haber trabajo para todos. Tiene que haber una diversificación de tareas”, comentó el Ing. Tomás Avetta, decano electo de la UTN San Nicolás. Y advirtió: “Estamos viendo una escasez de recursos fundamentales para que las empresas funcionen. En principio, están faltando formaciones básicas como electricista, mecánico y soldador”.

De la Redacción de EL NORTE
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En un mundo atravesado por pantallas, a la hora de elegir qué estudiar, los jóvenes se inclinan más hacia la tecnología, digitalización e informática que hacia los oficios especializados, como electricidad, plomería, carpintería, albañilería, mecánica, entre otros tantos. Tareas, estas últimas, esenciales para el sostenimiento básico de cualquier empresa, vivienda particular o vehículo que, poco a poco, van quedando atrás y cuesta conseguir mano de obra especializada.
“Desde hace ya un tiempo, hay una tendencia grande a estudiar carreras tecnológicas, tanto universitarias como carreras más cortas, como la Tecnicatura en Programación. Tendencia que abarca en gran medida a los jóvenes, pero también a adultos que ya tienen otra formación de base y suman un conocimiento tecnológico”, comentó a EL NORTE el recientemente electo decano de la UTN Facultad Regional San Nicolás, Ing. Tomás Avetta. “Este año 2025 abrimos la carrera de Ingeniería en Sistemas, con solo 15 días de inscripción, y se anotaron 155 personas. Fue una cantidad de gente muy importante en un plazo muy corto para inscribirse. Este año volverá a abrirse la inscripción y suponemos que habrá aún más estudiantes”, sumó.
En ese marco, consideró que “evidentemente hay una necesidad de formarse en tecnología de datos para el desarrollo de otras carreras de base, como ser un ingeniero industrial que haga una maestría en datos; eso se ve mucho, porque hoy en día la tecnología atraviesa todas las profesiones”.
Sin embargo, Avetta alertó: “Las carreras de este tipo tienen un marketing que atrae, trabajar desde la casa con una PC. Pero si todos se forman en lo mismo, no va a haber trabajo para todos. Tiene que haber una diversificación de tareas”. “Además, con todo el marketing digital, nos estamos olvidando de lo que es necesario para que las cosas funcionen: si no tenemos un escritorio de madera o de hierro, ¿dónde apoyamos la PC?”, graficó.
Fortalecer los oficios
El trabajo que desarrollan los centros de formación profesional es clave en la formación continua en oficios. “Siempre hay una demanda de formarse; acá vienen jóvenes y adultos. Pero a veces pasa que tienen que decidir si estudiar o trabajar, y hoy se prioriza el trabajo. Hasta han venido a retirar certificados obtenidos en años anteriores porque los necesitan para la empleabilidad”, expresó la directora del Centro de Formación Profesional 403, Claudia Córdoba. Quien, a la vez, detalló: “A nuestro centro asisten hombres y mujeres de todas las edades, evidenciándose una franja etaria mayoritaria de adultos entre 30 y 50 años. La matrícula está conformada levemente por mayor cantidad de estudiantes varones, ya que las formaciones se relacionan principalmente con la construcción, la electromecánica, la electricidad y la energía eléctrica”.
En tanto, desde la Facultad Regional, Avetta sostuvo que mantienen un compromiso para incentivar la formación en oficios: “En nuestra gestión, una de las propuestas para los próximos cuatro años es trabajar en conjunto con los Centros de Formación Profesional de nuestra ciudad en la formación y certificación de oficios. La intención es hacer un relevamiento conjunto para ver cuáles son las necesidades del mercado, qué está faltando. Si faltan soldadores, formarlos, certificarlos para que puedan tener un trabajo digno y que las empresas puedan conseguir esos recursos, que hoy no lo están consiguiendo. Además, que sea continuo”.
En cuanto a la situación actual en nuestra ciudad, indicó: “Estamos viendo una escasez de recursos fundamentales para que las empresas funcionen. En principio, están faltando formaciones básicas como electricista, mecánico y soldador, porque generalmente los chicos más jóvenes que fueron a escuelas técnicas se vuelcan a estudiar carreras universitarias, pero no están trabajando de electricistas. Falta recurso intermedio. Como eso, pasa en las otras formaciones básicas de oficios. Hay un abanico muy grande para trabajar en la formación y hay demanda laboral. Además, son capacitaciones cortas, con rápida salida. Si hay opciones de capacitación, la gente se copa y se forma”.

