La autopsia de la psiquiatra reveló heridas de defensa y una pérdida masiva de sangre; buscan al agresor mediante cámaras de seguridad

La investigación por el asesinato de Virginia Franco, la psiquiatra de 69 años encontrada muerta en su casa de City Bell, dio un giro tras conocerse los resultados de la autopsia. Según los primeros testimonios, la víctima falleció por un shock hipovolémico provocado por un profundo corte en el cuello. Esto habría derivado en una pérdida masiva de sangre, con resultado fatal.
Una muerte violenta con signos de defensa
Una fuente judicial indicó que Franco “perdió mucha sangre” y remarcó que “luchó por su vida”. La autopsia constató múltiples cortes en manos y antebrazos, compatibles con maniobras defensivas para evitar el ataque. Para los investigadores, estos indicios confirman que se trató de un hecho de extrema violencia.
Al ingresar al domicilio, ubicado en Cantilo entre 15A y 17, los efectivos encontraron la vivienda “toda revuelta” y advirtieron la ausencia del teléfono celular de la víctima. Con estos elementos, la Justicia decidió recaratular el expediente como “homicidio en ocasión de robo”.
El hallazgo del cuerpo y el avance de la investigación
El cuerpo de la psiquiatra fue encontrado el sábado por un amigo que ingresó a la vivienda y dio aviso inmediato al 911. El hombre fue demorado de manera preventiva por el vínculo de confianza que tenía con la víctima —incluso manejaba sus cuentas bancarias—, aunque luego recuperó la libertad y no es considerado sospechoso por el momento.
La Policía Bonaerense centra ahora su tarea en el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir los movimientos previos y posteriores al crimen. Los investigadores buscan identificar al agresor y establecer el recorrido que pudo haber realizado tras abandonar la vivienda.

