Boca trasladó su entrenamiento de este sábado a Casa Amarilla por la explosión e incendio ocurridos en el parque industrial de Ezeiza, que generaron riesgo ambiental. La decisión busca resguardar la salud del plantel y ajustar la preparación de cara al partido ante Tigre por el Torneo Clausura.

A un día del partido frente a Tigre por el Torneo Clausura, Boca modificó su cronograma y trasladó el entrenamiento matutino del sábado al complejo de Casa Amarilla. La decisión se tomó debido a la explosión y el incendio registrados en la noche del viernes en el parque industrial de Ezeiza, que generaron una situación de riesgo ambiental.
El siniestro activó el código rojo a nivel sanitario y produjo una gran cantidad de humo y polvo tras la detonación. Para resguardar la salud de los futbolistas, el club decidió cambiar la sede de la práctica que estaba programada en Boca Predio, ubicado en la misma localidad.
La jornada de trabajo resulta clave para el entrenador Claudio Úbeda, quien definirá la formación que ensayó durante la semana y evalúa la posible inclusión de Ander Herrera desde el inicio. El plantel profesional compartirá las instalaciones de Casa Amarilla con el equipo de Reserva dirigido por Mariano Herrón, que también mudó su entrenamiento por la misma causa.
La Reserva se prepara para enfrentar a Instituto el próximo miércoles por los cuartos de final del Torneo Proyección, después de eliminar a Lanús por 1-0. En tanto, la Primera ya aseguró su lugar en los octavos de final del Torneo Clausura, pero buscará cerrar la fase de grupos ante Tigre con los puntos necesarios para mantenerse en lo más alto de la tabla.
Úbeda realizará una variante obligada con el ingreso de Nicolás Figal por Luciano Di Lollo, y analiza ordenar la entrada de Herrera en lugar del chileno Carlos Palacios. Además, se espera que vuelva a incluir entre los convocados a Edinson Cavani, quien estuvo en el banco de suplentes en el Superclásico del domingo pasado.

