La Selección Argentina presentó un equipo alternativo y se impuso ante Angola en Luanda, en un estadio colmado y ante la presencia de las principales autoridades del país africano.

La Selección Argentina cumplió con una sólida presentación en Luanda y venció 2-0 a Angola en un amistoso internacional programado para la fecha FIFA de noviembre. Con Lionel Messi en cancha y un equipo alternativo, el conjunto de Lionel Scaloni cerró su actividad del año con confianza, pensando en el Mundial 2026. El encuentro comenzó a las 13 (hora argentina) y se disputó ante un estadio colmado, con fuerte presencia de autoridades políticas angoleñas en el marco del 50° aniversario de la independencia del país africano.
El primer tanto llegó a los 43 minutos de la etapa inicial, tras una jugada colectiva encabezada por Messi. El capitán filtró un pase preciso que dejó a Lautaro Martínez de frente al arco. El delantero marcó la diagonal, controló de derecha y definió cruzado, a ras del piso, entre las piernas del arquero local para establecer el 1-0 justo antes del descanso. La acción reflejó la conexión entre los referentes ofensivos y el dominio que la albiceleste ejerció durante gran parte del primer tiempo.
En el complemento, Argentina mantuvo el ritmo y volvió a golpear en un momento clave del partido. A los 81 minutos, Messi protagonizó una maniobra individual que derivó en el 2-0 definitivo. El rosarino recuperó la pelota, avanzó hacia el área, perdió brevemente la posesión y la retomó de inmediato para sacar un zurdazo certero dentro del área. El remate dejó sin opciones al arquero angoleño y selló la victoria en Luanda.
Un once alternativo y un esquema poco habitual
Scaloni presentó un equipo con mezcla de titulares y suplentes. Esto permitió evaluar variantes y sumar minutos en distintas posiciones. La Argentina formó con Gerónimo Rulli; Juan Foyth, Cristian Romero y Nicolás Tagliafico como línea de tres defensores; Rodrigo De Paul, Nicolás González —como lateral-volante izquierdo—, Alexis Mac Allister y Giovani Lo Celso en la mitad de la cancha; y un tridente ofensivo compuesto por Lionel Messi, Thiago Almada y Lautaro Martínez.
El equipo mostró solidez defensiva y tramos de circulación ordenada, incluso con un esquema que no suele utilizarse de manera habitual. El amistoso sirvió para observar rendimientos individuales y ensayar movimientos que podrían incorporarse en los próximos compromisos internacionales.
Un amistoso con gran marco y valor simbólico
El encuentro generó una enorme expectativa en Angola. El estadio presentó un marco multitudinario, con hinchas locales y representantes oficiales que acompañaron la celebración por el 50° aniversario de la independencia. La presencia de Messi fue uno de los principales atractivos, y cada intervención del capitán despertó ovaciones en todo el estadio.
El amistoso también permitió fortalecer la conexión de la Selección con el público africano, que respondió con entusiasmo desde el inicio del partido. El evento se desarrolló sin contratiempos y dejó una imagen positiva para ambas federaciones en términos deportivos y organizativos.
Balance positivo y mirada puesta en 2026
Para Scaloni, el duelo en Luanda representó una oportunidad para ajustar detalles y evaluar opciones pensando en el gran objetivo: el Mundial de 2026. El rendimiento colectivo, la participación determinante de Messi y el buen nivel mostrado por varios jugadores dejaron conclusiones alentadoras para el cuerpo técnico.

