Con Carmen Montes muerta, Miguel Arroyo peleando por su vida en terapia intensiva y dos jóvenes con graves lesiones, se abre un fuerte y necesario debate en la sociedad nicoleña sobre las conductas a la hora de subirse a un auto y el rol de la Justicia. Versiones cruzadas, horror y testimonios desgarradores forman parte de un relato estremecedor sobre el accidente ocurrido el sábado 5 de febrero.

De la redacción de El Norte
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Este viernes 18 de febrero, familiares y amigos de Carmen marcharán pidiendo justicia, porque el temor a cómo actúe el Poder Judicial se hace cada vez más palpable, esa desconfianza histórica hacia las decisiones de los jueces que hacen que la gente quiera intervenir y torcer la balanza.
En la madrugada del sábado 5 de febrero, el cruce de Terrasson y Savio sería protagonista de la tragedia.
“Yo estaba a la salida del boliche La Morocha, habíamos llevado a mi sobrino y lo estábamos esperando, de ahí salimos y nos quedamos en el carrito de los panchos que está cerca. Empezamos a caminar, hacemos media cuadra y yo en eso veo que viene la camioneta Amarok a fondo, se sentía el motor que no daba más, como que pedía un cambio. Me acuerdo de que una de las chicas dijo: ‘Ese se va a llevar a alguien puesto’. Era tan impresionante que nos dimos vuelta a ver cómo seguía”, contó Carlos Rodríguez a nuestro medio cuando vio la camioneta dirigirse al accidente, como una crónica de lo inevitable.
“Oí el ruido y vi por el retrovisor del auto que venía una camioneta a alta velocidad y luego siento los impactos”, expresó Leandro Coria, una de las víctimas del choque al advertir la Amarok que se acercaba.
“Estaba en la vereda del boliche, recién había salido, me había cruzado a esperar un remís con una amiga y mirábamos para Savio a que llegue el auto. En eso veíamos cómo venía la camioneta a fondo, nunca me imaginé que iba a pasar lo que pasó. A todo el mundo le llamó la atención la velocidad en que iba, todos mirábamos lo mismo porque no era algo normal, menos en una avenida y a la salida de un boliche. Vi la camioneta y fueron como dos segundos que después explotó todo”, contó otra de las víctimas de este terrible accidente, Yamila Mosto, vecina de Ramallo que había llegado a la ciudad para divertirse y terminó en medio de una tragedia.
El choque
Luego ocurrió lo que es de público conocimiento, y la Justicia deberá descifrar la mecánica del choque que terminó en muerte. Carlos se quedó mirando la camioneta y fue testigo del accidente: “Vemos que la Amarok lo agarra por el medio al auto dándole todo el golpe, ahí vuelan los plásticos, se siente como una explosión, fue impresionante cómo agarró a todos los autos”.
Yamila casi no se dio cuenta del impacto. “De golpe volé contra la pared, caí boca abajo y cuando levanté la cara estaba el auto con una chica fallecida”, expresó la joven recordando el terrible momento.
“Hoy agradezco que estoy vivo porque me contaron cómo hizo mi cuerpo en el momento en que Ramírez me choca. La gente pensó que yo estaba muerto también”, agregó sobre esa fatídica noche Coria, quien estaba en un auto estacionado.
Después fue el horror, el darse cuenta de la muerte, de los autos chocados, de la desgracia.
“Volvemos enseguida y en eso que llegamos se cruzan los chicos de seguridad del boliche. Yo observo el auto donde estaban Miguel y Carmen, alcanzo a ver las manos de la chica que estaba caída de costado y a un muchacho que estaba tirado para atrás con los pies para arriba. Ahí no reconocí quiénes eran”, dijo Carlos, quien presenció el estado de los jóvenes dentro del auto. La impresión del momento se nota en el tono de sus palabras recordando imágenes que nunca podrá olvidar. Carlos conocía con anterioridad a Miguel, pero en ese terrible momento no pudo percibir que era él.
“Hoy estoy con fractura de clavícula, de la cual necesito cirugía, tengo cortes en la ceja con saturación, golpes en la cara en la que la mitad no tengo sensibilidad. Doy gracias a Dios que puedo estar hablando con ustedes, que lo mío con una operación y reposo voy a andar bien. Lo triste es por la chica que falleció y por Miguel, que está peleando por su vida. Ahora el niño que hizo semejante desastre está en su casa como si nada hubiera pasado.”, expresó Leandro Coria, una de las víctimas del accidente.
Yamila aún tiene en su cabeza las imágenes de Carmen muerta en el auto. “No sé si fue el auto lo que me chocó o una rueda que salió despedida. Yo solo siento el golpe y cuando levanté la cara estaba la piba muerta. Sentía ruidos, pero estaba aturdida, no entendía nada, tenía miedo, no sabía qué pasaba. Fue tremendo porque nunca pensé que iba a pasar algo así, yo no estaba en medio de la calle ni nada por el estilo, estaba en la vereda, tranquila. Por suerte dentro de todo la puedo contar”, dijo Yamila. Respecto a las lesiones que le quedaron describió: “Yo tengo puntos en la cabeza, golpes en la cadera y en las piernas, ahora tengo que hacerme ver porque me duele mucho cuando camino; también cortes en la nariz y la boca. Por lo de la cabeza tengo que ir a ver a un neurólogo”.
Excarcelación
Jeremías Nicolás Ramírez, de 20 años, conducía la camioneta Amarok que en la madrugada del sábado protagonizó el múltiple choque que terminó con el saldo del fallecimiento de Ramona del Carmen Montes, de 40 años, y lesiones de carácter grave en perjuicio de Miguel Arroyo, de 37 años, quien fue sometido a una intervención quirúrgica para extraerle un coágulo, y permanece internado en estado de sedación. El estado de salud actual de Miguel es grave y está peleando por su vida. Tras el impacto, Ramírez abandonó la camioneta y minutos después habría sido interceptado por un móvil policial cuando, junto a un familiar, iba a presentarse en la comisaría.
Quedó aprehendido desde ese momento, alojado en un calabozo de la Comisaría Primera imputado por “Homicidio culposo agravado y lesiones graves”.
Desde fiscalía le tomaron declaración indagatoria donde dio su versión de los hechos anteriores y posteriores al accidente. Solicitaron al juez de Garantías Nº 2, Ricardo Pratti, la conversión en detención y el pedido de resolución para determinar si lo excarcelaba o no. Habiéndose optado por la excarcelación sin perjuicio de la continuidad del proceso.
Al enterarse de la libertad de Jeremías, la familia de Miguel puso el grito en el cielo.
“Dicen que es un homicidio culposo, un accidente, pero chocó tres vehículos, una mujer murió, el otro está grave y el resto con muchas secuelas, como golpes, quebraduras… No creo que sea tanto como un homicidio culposo donde no quiso hacer lo que quiso hacer. Muchos dijeron que él no trató de frenar enseguida, y ni siquiera los quiso esquivar, que lo podría haber hecho. Se los llevó puestos así como venía y todos lo vieron hacer eso”, expresó Narciso Arroyo a EL NORTE.
Homicidio culposo
Al tratarse en primera instancia de un homicidio culposo la causa pasó a la fiscalía del Dr. Martín Mariezcurrena, que se especializa en este tipo de hechos.
“Lo primero que se pide cuando ocurre un accidente de esta índole son muestras de sangre de los imputados y la labor de la Policía Científica en el lugar. Básicamente perimétricas, levantamiento de rastros. Por lo general en accidentes de tránsito la gente no queda aprehendida y si hubiera motivos para ello, se los indaga”, explicó a nuestro medio Mariezcurrena.
“Se le sacan muestras de sangre a los imputados, se toman declaraciones testimoniales, se piden los videos de las cámaras del municipio o particulares que podría haber en inmediaciones del lugar, y dependiendo del vehículo se toman otra medidas. Cuando se trata de homicidio culposo no pedimos la aprehensión. No recuerdo que un juez sostenga una detención por una muerte culposa. No hay nada que indique que el juzgado se haya salido de la línea normal”, expresó respecto a la decisión del juez de liberar a Ramírez.
La defensa de Ramírez
El abogado Jorge Lima, patrocinante de Ezequiel Ramírez, en diálogo con Diario El Norte expresó que para él hay una sola versión de los hechos respecto de la mecánica del accidente.
Sostiene que su defendido, conductor de la camioneta Amarok, iba por la parte “rápida” de Savio y que el conductor del Ford Fiesta se le cruzó. Que sin tener prioridad de paso, se le cruzó en la mano y se le puso adelante. Sostuvo, además, que seguramente no lo vio porque el auto tenía los vidrios polarizados y esto le habría dificultado la visión o le habría hecho pensar que la camioneta venía más lejos y en realidad estaba más cerca.
Expresó asimismo que, según el relato que le hiciera Ramírez, el Ford Fiesta conducido por Arroyo se desplazaba por Terrasson y que se le cruzó en la Av. Savio sin tener prioridad de paso.
Consultado acerca de la velocidad en la que se conducía la camioneta dice que serán las pericias las que la determinen, que Ramírez refiere que se desplazaba a unos 60 km/h y que él cree que si la velocidad hubiera sido mayor, el arrastre habría sido más largo.
Dijo también que hay muchas versiones circulando, que algunas personas se refieren a Ramírez como el “homicida”, y que él cree que en ese caso también fue “homicida” Arroyo porque no debió cruzarse “así nomás” en una avenida de doble mano, que debió mirar antes de cruzar.
Buscando justicia
“Primero vinieron dos ambulancias que atendieron a la chica y se dieron cuenta de que estaba fallecida. Yo a la camioneta no la vi más. Me atendieron en una tercera ambulancia, un amigo me corrió para la pared, me decía que me quede tranquila, pero me salía sangre por todos lados. Me sentía mal, pensé que me estaba muriendo, me ahogaba, en ese momento sentí que no la iba a contar. Recuerdo que cuando vi a la chica empecé a gritar que estaba muerta, me agarró un ataque”, contó Yamila sobre el momento después de la tragedia, sobre lo que dejó el siniestro.
“Llegaron las ambulancias, primero se llevaron a Miguel, después se llevaron a otro, y nosotros que estábamos allí preguntábamos y nos decían que se había muerto la chica. A mí no me lo contó nadie, nosotros vimos cómo venía la Amarok, estábamos ahí, esa camioneta nos podría haber agarrado a nosotros. A cualquiera que agarraba lo mataba. Cuando el pibe se fue dejando a la chica muerta y a Miguel herido te llenaba de bronca, te deja esa sensación de que la plata tapa todo. Había otro chico en otro auto que la ligó de rebote y quedó sentado, con el cinturón puesto y sangrando por la cara, le decían que no se moviera (por Leandro Coria). El que manejaba la Amarok se salvó porque le explotaron las bolsas, pero la peor parte se la llevó Carmen que ya no está, y Miguel que está internado grave. Los hizo pedazos porque los agarró en el medio”, expresó Carlos, testigo del accidente.
Serán las pericias toxicológicas y, por supuesto, los informes técnicos del accidente los que determinen de forma fehaciente lo ocurrido. Todo va camino a un homicidio culposo y faltaría determinar a los responsables.
También quedan varias preguntas dando vueltas. Cualquier nicoleño que sale a circular en horas de la madrugada, especialmente los fines de semana, sabe que cruzar la avenida por cualquier transversal es sumamente peligroso y requiere de mucha atención, ya que a partir de ciertos horarios los semáforos dejan de funcionar manteniéndose intermitentes, y solo en algunos lugares puntuales, como avenidas, lo hacen.
Savio se vuelve una pista de carreras donde de golpe puede aparecer un auto o una moto, en muchos casos sin luces, y sorprender a aquel que quiera cruzar, debiendo en algunos momentos depender del azar para poder pasar, ya que la visión se dificulta y no hay nada que detenga o aminore la velocidad de los vehículos, como sucedió en el cruce de Terrason y Savio donde se produjo el choque mencionado.

