Según el Observatorio de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), en los primeros cinco meses del año se vendieron en Argentina 7% más de psicofármacos para dormir que un año atrás. “Desde hace varios años, la gente incrementó mucho la medicación por receta para relajarse y dormir, eso fue en aumento, tanto sea relajantes como psicotrópicos. Y en distintos grupos etarios, no solamente en personas mayores”, comentó a EL NORTE el coordinador del Colegio de Farmacéuticos local, Nicolás Troffe.

De la Redacción de EL NORTE
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A los argentinos cada vez les cuesta más conciliar el sueño. Malos hábitos nocturnos, como alimentación fuera de hora y pesada, consumo de alcohol en cantidades; estrés laboral y trastornos de ansiedad motorizaron el incremento exponencial de la dispensa de medicamentos para conciliar el sueño. En ese marco se registró en las farmacias un crecimiento en la venta de medicamentos para dormir, tanto recetados como de venta libre.
Según el Observatorio de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), en los primeros cinco meses del año se vendieron en Argentina 7% más de psicofármacos para dormir que un año atrás. “Desde hace varios años, la gente incrementó mucho la medicación por receta para relajarse y dormir, eso fue en aumento, tanto sea relajantes como psicotrópicos. Y en distintos grupos etarios, no solamente en personas mayores”, comentó a EL NORTE el coordinador del Colegio de Farmacéuticos local, Nicolás Troffe. Aunque reparó que, en este último año, observan que “hay una tendencia a reemplazar esos medicamentos recetados por otros de venta libre, por una cuestión económica y siendo que en muchos casos dejaron de tener cobertura de obra social”.
También marcó que “lamentablemente es reiterado que la persona no accede a la consulta médica y, en cambio, busca medicamentos de venta libre para mejorar el cuadro”.
Estadística
En 2014, dice el Observatorio de la COFA, se vendieron 2.713.004 cajas de hipnóticos y sedantes. Entre 2015 y 2017 hubo oscilaciones con leve tendencia a la baja, pero en 2018 y 2019, empezó a crecer otra vez, comportamiento que siguió durante la pandemia. Para 2022, el registro indicó que se vendieron casi 1 millón más unidades que en los años previos. Total: 3.503.778. Y en 2023, 3.792.691 cajas de hipnóticos y sedantes.
Siempre según ese informe, en 2024 se vendieron algunas menos, 3.647.388, y aún se espera el informe comparativo 2024-2025, algo que la entidad suele hacer a principios del año posterior, que en este caso será 2026.
Mientras tanto, hizo una comparación de los primeros 5 meses de 2024 con el mismo tramo de este 2025. Entre enero y mayo de 2024 se comercializaron 1.425.967 unidades de medicamentos para dormir. Este año fueron casi un 7% más.
Otro dato del Observatorio de la COFA es un alza interanual (también en los primeros 5 meses del año pasado y este) en las ventas de antidepresivos y los llamados “estabilizadores del humor”. Se vendieron 1,3% más.
El peligro de automedicarse para dormir
Las ventas de ansiolíticos son significativas (entre 3 y 4 veces más cajitas que de hipnóticos y sedantes), pero no sólo para el manejo de la ansiedad sino del insomnio. Son dos condiciones que no siempre son reales trastornos y sólo en contados casos requieren tratamiento farmacológico, una decisión que debe tomar un profesional de la salud.
El Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), publicó en 2024 un “Relevamiento del estado psicológico de la población argentina”, donde se dedicó un segmento al tema “sueño”. Según el informe, la pandemia impulsó algo que venía de antes, que es el mayor uso de dispositivos digitales y el trabajo en casa, lo cual trajo importantes consecuencias en el buen dormir. Según los especialistas, el problema es que mucha gente usa psicofármacos para resolver rápido y sin control médico el tema del sueño.
Según el estudio de OPSA, de los casi 5.000 adultos encuestados, el 20% dijo manejar la ansiedad con automedicación.

