El Banco Nación actualizó la tasa de sus créditos hipotecarios UVA, que pasó del 4,5% al 6%. A pesar del incremento, la entidad mantiene el interés más bajo del sistema bancario nacional.

Por primera vez desde su relanzamiento en 2024, el Banco Nación incrementó la tasa de interés de sus créditos hipotecarios UVA, que pasó del 4,5% al 6%. El ajuste se da en un contexto en el que más de una cuarta parte de los hogares del país enfrenta déficit habitacional y se busca una progresiva normalización del mercado de vivienda.
A pesar del aumento, el 6% sigue siendo la tasa más baja del sistema financiero argentino, donde las entidades privadas ofrecen valores que alcanzan hasta el 15%. Este cambio marca el primer ajuste desde que el banco relanzó su línea de créditos indexados por Unidades de Valor Adquisitivo.
Uno de los principales obstáculos señalados por los usuarios está en las exigencias de scoring crediticio del Banco Nación. En los últimos meses, la entidad elevó el puntaje mínimo requerido de 450 a 909 puntos, lo que redujo el número de solicitantes aptos para acceder a los préstamos, incluso con una tasa reducida.
Pese a las condiciones más rigurosas, el Banco Nación captó más del 40% de la demanda total de créditos hipotecarios UVA. Según datos oficiales, se otorgaron más de 4.400 préstamos en la Ciudad de Buenos Aires y otros 5.000 en el conurbano bonaerense, consolidando su posición como la entidad pública con mayor participación en el mercado.
Comparación con las entidades privadas
La tasa del Banco Nación se mantiene por debajo de las ofrecidas por bancos privados: BBVA 7,5% (10,9% para la línea estándar), Credicoop 10,5%, ICBC 13%, Hipotecario 13,9%, Santander 15% y Macro 15%.
En la práctica, este diferencial mantiene a la entidad estatal como la opción más accesible para quienes califican, aunque el requisito de ingresos superiores a $5 millones mensuales continúa siendo la principal limitación para gran parte de los solicitantes.
El aumento dispuesto por el Banco Nación busca adecuar la tasa a la dinámica inflacionaria y a la evolución de los costos financieros. Sin embargo, el desafío estructural del acceso al crédito hipotecario persiste: la mayoría de las familias argentinas no alcanza el nivel de ingresos necesario para calificar, aun con tasas reducidas.
La entidad continuará monitoreando el comportamiento del mercado en los próximos meses, en un escenario que combina alta demanda de vivienda, exigencias de solvencia más estrictas y una recuperación gradual del financiamiento a largo plazo.

