A raíz de la muerte de cuatro niños en el país en lo que va del año y el incremento de los diagnósticos de coqueluche -principalmente en menores de cinco años- la Sociedad Argentina de Pediatría instó a reforzar la vigilancia y mejorar el número de inmunizados. Las vacunas del calendario nacional pueden aplicarse gratuitamente en San Nicolás, en el Cempre, el Hospital San Felipe y los hospitales de zona norte y oeste.

De la Redacción de EL NORTE
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La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitió una alerta dirigida a equipos de salud y a la comunidad con el objetivo de advertir sobre el aumento de casos de coqueluche, también conocida como tos convulsa, en la población pediátrica de Argentina. Según el último parte del Ministerio de Salud de la Nación, la enfermedad causó la muerte de cuatro niños en lo que va del año. La entidad médica instó a través de un documento a reforzar la vigilancia epidemiológica y a mejorar las coberturas de vacunación ante el incremento de diagnósticos, principalmente en niños menores de cinco años. Las vacunas del calendario nacional pueden aplicarse gratuitamente en San Nicolás, en el Cempre, el Hospital San Felipe y los hospitales de zona norte y oeste. Así lo confirmaron a EL NORTE desde la Secretaría de Salud y Familia municipal y recordaron las edades en las que deben administrarse las dosis en este caso: a los 2, 4 y 6 meses (esquema primario con vacuna quíntuple o pentavalente), entre los 15 y 18 meses (primer refuerzo), a los 5 años, a los 11 años, en cada embarazo a partir de la semana 20 de gestación, al personal de salud en contacto con niños menores de un año (una dosis cada 5 años), a convivientes de recién nacidos prematuros de menos de 1.500 gramos (una dosis de triple bacteriana acelular).
“También deben vacunarse los adultos en los casos de posible exposición. Las personas vacunadas pueden contagiarse igual pero de modo más leve, depende de la inmunidad en cada situación en particular”, recordaron desde el espacio local.
También en Buenos Aires
Según el documento elaborado por los Comités de Epidemiología e Infectología de la SAP, la cantidad de casos reportados en 2025 ya triplica la cifra registrada el año anterior, lo que evidencia una tendencia sostenida al alza en distintas regiones del país.
En informe detalla que de acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), se han notificado 3.441 casos sospechosos de coqueluche en 2025, de los cuales 333 fueron confirmados y 288 de estos mediante pruebas de laboratorio. Tierra del Fuego encabeza la lista con la mayor incidencia acumulada, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. La mayoría de los diagnósticos se concentran en menores de 5 años, especialmente en lactantes menores de 6 meses, un grupo particularmente vulnerable a las formas graves de la enfermedad.
Bacteria y manifestación
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya había advertido en junio sobre el resurgimiento de coqueluche en la región. En Argentina, el incremento de casos comenzó a observarse a fines de 2024, pero la magnitud actual supera ampliamente los registros previos.
La tos convulsa es causada por la bacteria Bordetella pertussis, se caracteriza por una tos intensa y persistente que puede prolongarse durante semanas. En niños vacunados y adultos, la enfermedad puede manifestarse como una tos crónica que se extiende hasta por 10 semanas. Presenta síntomas leves de las vías respiratorias superiores, y progresa hacia una tos, generalmente súbita, intensa y persistente, que puede durar varias semanas, también seguida de vómitos. En los lactantes su curso suele ser atípico pudiendo presentar apnea y piel azulada por falta de oxígeno, generalmente sin fiebre o con fiebre mínima.
La gravedad de los cuadros aumenta en menores de 6 meses, especialmente en lactantes prematuros, niños no vacunados y en hijos de madres que no recibieron la vacuna durante el embarazo.
La SAP dijo en su documento, dirigido a pediatras, que el abordaje terapéutico recomendado incluye la administración de azitromicina durante cinco días como antibiótico de elección, con algunas alternativas. El objetivo es reducir la aparición de casos secundarios y limitar la transmisión.
El documento de la SAP especifica que “el tratamiento está recomendado ante todo caso sospechoso de coqueluche para disminuir la aparición de casos secundarios. Esta recomendación incluye pacientes oligosintomáticos y de todos los grupos etarios. Son alternativas claritromicina, eritromicina y trimetoprima sulfametoxazol”.
Contactos estrechos y sospechosos
Se considera contacto estrecho a “toda persona con contacto directo cara a cara por un período no definido con el caso sintomático; haber compartido un espacio reducido (la misma habitación) por más de una hora con el caso sintomático; o haber tenido contacto directo (sin protección) con secreciones respiratorias orales o nasales de un caso sintomático”.
En estos casos, se recomienda verificar el estado vacunal, aplicar una dosis de vacuna con componente pertussis a los menores de 7 años con esquemas incompletos, indicar profilaxis antibiótica y restringir la asistencia escolar hasta completar cinco días de tratamiento adecuado.
Por otra parte, se definen casos sospechosos los menores de 6 meses ante toda infección respiratoria aguda que presente al menos uno de los siguientes síntomas: apnea, cianosis, estridor inspiratorio, vómitos después de toser o tos paroxística. Mientras que entre 6 meses y 11 años la alerta se produce cuando hay tos de 14 o más días de duración acompañada de otros síntomas, incluso de vómitos después de toser. En mayores de 11 años, la tos convulsa puede presentarse con tos persistente de 14 o más días de duración, sin otra sintomatología acompañante y sin otra causa aparente.
Prevención
Se trata de una enfermedad altamente contagiosa, que afecta a todos los grupos de edad, pero que es especialmente grave en niños pequeños, lactantes y personas con enfermedades crónicas.
La vacunación se mantiene como la herramienta más eficaz para prevenir las formas graves y las muertes por coqueluche. El documento de la SAP enfatizó la necesidad de alcanzar y sostener coberturas de al menos 95% en todos los grupos objetivo.
Las cifras actuales muestran un panorama preocupante: en 2024, la cobertura para el primer refuerzo de la vacuna quíntuple o séxtuple en el grupo de 15 a 18 meses fue de 68%, mientras que la inmunización de embarazadas con dTpa (difteria, tétanos y tos ferina) alcanzó solo el 69%. La tos convulsa es la principal causa de mortalidad prevenible en lactantes menores de dos meses.
Según el informe anual del Registro Federal de Vacunación Nominalizado (Nomivac), la cobertura nacional registrada fue de 84,7% para la primera dosis, 83,5% para la segunda y 78,8% para la tercera.
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