En Rosario Central continúan los homenajes al recordado entrenador. Su familia participó del acto para descubrir el último tributo a Miguelo y cumplir uno de sus deseos más importantes.

La pérdida de Miguel Ángel Russo fue una de las más conmovedoras que vivió el fútbol argentino en los últimos años. Los homenajes se multiplicaron en distintas canchas del país y las muestras de afecto se repitieron en cada club donde dejó su huella. Rosario Central, una de sus casas adoptivas durante su etapa como entrenador, volvió a recordarlo este domingo con un emotivo tributo.
La familia de Miguelo se hizo presente en el Gigante de Arroyito para descubrir el busto en su honor. Estuvieron su esposa e hijos, quienes contemplaron la escultura que lo representa con su clásica sonrisa, el escudo de Central y el trofeo de la Copa de la Liga Profesional obtenida en 2023.
La obra fue realizada por el escultor Matías Fernández junto al proyecto MR, y desde el club expresaron su gratitud “a la familia, al artista y a todos los que hicieron posible este homenaje”.
El deseo de Miguel
Al igual que en Boca, Estudiantes y Lanús, los familiares de Russo ingresaron al campo de juego para esparcir sus cenizas sobre “el césped que tanto amó, en señal del eterno vínculo con esta casa”, señalaron desde la institución.
El momento fue profundamente emotivo. Familiares, allegados y personal del club cumplieron así uno de los deseos de Miguel, quien a partir de ahora “vive en cada rincón del estadio”.

