Boca rindió homenaje a su histórico entrenador con un sentido tributo antes del partido ante Belgrano, bajo la consigna “Amor con amor se paga”.

La Bombonera vivió una tarde cargada de emoción en memoria de Miguel Ángel Russo, fallecido el pasado miércoles 8 de octubre. Antes del encuentro ante Belgrano de Córdoba, correspondiente a la fecha 14 del Grupo A del Torneo Clausura, el club rindió homenaje a uno de los técnicos más queridos de su historia.
Minutos antes del ingreso de los equipos al campo de juego, se proyectó un video con imágenes de Russo. Allí se repasaron momentos emblemáticos de su carrera y su vínculo con el club. Las tribunas respondieron con aplausos y cánticos, en una atmósfera de profundo respeto y gratitud.
Un tributo que llegó al cielo
Al salir a la cancha, los jugadores de Boca continuaron el homenaje. En el centro del campo se desplegó una bandera con el rostro del entrenador y la frase “Amor con amor se paga”, lema que resumió el sentimiento de toda la familia xeneize.
El capitán Leandro Paredes y el entrenador Claudio Úbeda acercaron una camiseta del club con el año de nacimiento de Russo y el símbolo del infinito. El gesto más simbólico llegó cuando ambos soltaron la remera, sostenida por globos, que se elevó hacia el cielo mientras las tribunas estallaban en aplausos.
Un legado imborrable
Miguel Ángel Russo deja una huella profunda en la historia de Boca. Fue campeón de la Copa Libertadores 2007 y formador de generaciones de futbolistas, además de ser recordado por su humildad, su profesionalismo y su amor por los colores azul y oro. Su paso por el club trascendió los títulos: fue un símbolo de trabajo, respeto y compromiso.

