La Policía Federal confirmó que el fuego se originó por una reactancia defectuosa y descartó indicios de sabotaje.

A tres meses del incendio que destruyó el depósito de electrodomésticos de Aloise Tecno, ubicado en 48 y diagonal 77 de La Plata, un informe técnico de la Policía Federal Argentina (PFA) reveló el origen exacto del siniestro: una falla eléctrica en una luminaria del sector de oficinas.
El estudio, elaborado por la División Investigación de Siniestros de la Superintendencia de Bomberos, determinó que el fuego comenzó en el segundo plafón de iluminación del techo, situado en el centro del área administrativa de planta baja.
Dentro de esa lámpara se encontró el componente defectuoso que originó el incendio: una reactancia —pieza que regula el voltaje de las lámparas fluorescentes— que presentaba sulfatación, oxidación y signos de sobrecalentamiento.
Cómo se desató el fuego
De acuerdo con el informe, el exceso de calor en la reactancia provocó que los plásticos del plafón se derritieran y cayeran sobre materiales combustibles, presuntamente pilas de papel colocadas debajo. Esa pequeña chispa fue suficiente para iniciar el fuego que derivó en el colapso total de la estructura.
La propagación fue rápida y devastadora. El incendio comenzó en la oficina y, al acumularse gases y humo en el cielorraso, parte del techo cedió. En ese momento las llamas alcanzaron el entrepiso lleno de papeles, desde donde ascendieron por la escalera metálica, afectando especialmente los pisos superiores.
En el primer piso, una puerta de chapa logró frenar parcialmente el avance, pero el segundo piso —protegido solo por una reja— quedó completamente expuesto. Allí, el fuego encontró gran cantidad de electrodomésticos y materiales inflamables, lo que multiplicó su intensidad.
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El hueco del montavehículos funcionó como una chimenea natural, canalizando gases y calor hacia los pisos tercero y cuarto. Esa circulación vertical aceleró el colapso estructural del edificio, que quedó totalmente destruido tras varias horas de trabajo de los bomberos.
El siniestro se registró el 16 de julio a las 4:16:27 de la madrugada, según determinó el análisis de una cámara de seguridad que captó el momento en que el plafón comenzó a arder y desprender material incandescente.
Sin indicios de sabotaje
El trabajo pericial, basado en el protocolo internacional NFPA 921, incluyó análisis de materiales, rastreo de vectores de fuego y uso de perros detectores de acelerantes. Los especialistas concluyeron que el incendio fue accidental, causado por una contingencia eléctrica en una luminaria, sin indicios de sabotaje ni uso de acelerantes.
El informe de la PFA se incorpora ahora como prueba central en la causa judicial por “incendio o estrago culposo” que investiga a la responsable del edificio, Roxana Aloise.

