Marina Silva está detenida por el delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y el vínculo agravado por el uso de arma de fuego.

El juicio oral contra Marina Silva, la policía acusada de asesinar a sus dos hijos, Sofía Mía Ojeda Silva y Bautista Silva Funes, comenzó el lunes 13 de octubre en San Luis. Durante las primeras dos audiencias, declararon familiares y testigos, y se desarrollaron los alegatos de apertura. El proceso continuará hasta el 21 de este mes ante el Tribunal del Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial, integrado por Adriana Lucero Alfonso, Ariel Parrillis y Eugenia Zabala Chacur.
Silva llegó al debate detenida y acusada del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y el vínculo, agravado además por el uso de arma de fuego. La fiscal de Juicio N°1, Virginia Palacios, sostuvo en su alegato inicial que el crimen fue cometido de manera deliberada y planificada. La querella, representada por el abogado Esteban Bustos, coincidió con esa postura y subrayó la gravedad del hecho.
Por su parte, la defensora adjunta Agustina Tobares pidió al Tribunal considerar el contexto de violencia, las presiones económicas y el desequilibrio emocional que atravesaba la imputada al momento de los hechos. Según el parte oficial del Ministerio Público Fiscal, la defensa busca que el análisis judicial contemple la situación personal y psicológica de Silva. El debate se desarrolla con la presencia de numerosos testigos convocados por ambas partes.
En diálogo con Radio Universidad, el abogado querellante Esteban Bustos calificó las jornadas iniciales como claves para la causa. “Pudimos escuchar entre tantos testigos, por ejemplo, al papá de Sofía, quien puso en manifiesto detalles muy importantes y claves para la causa”, expresó. El letrado agregó que también declararon efectivos de la división Homicidios, quienes describieron la escena del crimen y el día del suceso.
Respecto a la segunda jornada, Bustos destacó que declararon testigos cercanos al entorno familiar. Entre ellos se presentaron el padre de la acusada y la vecina contigua a la casa donde ocurrieron los hechos. El juicio continuará la próxima semana con nuevas declaraciones y la presentación de pruebas periciales que serán fundamentales para determinar la responsabilidad penal de la imputada.

