El actual entrenador de Somisa repasó el Panamericano Sub-21 del 2000 que se disputó en Brasil y en el que la Selección argentina se quedaría con el título, con Delfino como goleador y figura en la final ante Estados Unidos y con Scola como MVP del torneo. Y con el propio Alba en el plantel.

Mucho tiempo antes de vincularse con Somisa; e inclusive previo a su llegada a San Nicolás para jugar la Liga Nacional en Regatas, Diego Alba conquistó el Panamericano Sub-21 con la Selección argentina en el 2000, torneo en el que se lucirían, entre otros, Luis Scola y Carlos Delfino.
En efecto, mientras Scola venía siendo figura y goleador de la Albiceleste durante todo su desarrollo, puntualmente la actuación de Delfino en la final de esa competencia que se jugó en Brasil llamó la atención de los buscadores de talento de la NBA.
Con apenas 17 años, el santafesino deslumbró en el plano internacional con la número 13 en sus espaldas en el choque decisivo ante un Estados Unidos conformado por todos jugadores que años más tarde se lucirían en la mejor liga del mundo. Alba fue uno de los protagonistas de esta historia; y testigo privilegiado del primer gran salto en su carrera de Delfino, quien días atrás comunicó su retiro oficial de la actividad.

Además de los citados Scola, Delfino y Alba (por entonces basquetbolista de Independiente de Gral. Pico, club que lo había reclutado desde su Almafuerte natal en la provincia de Córdoba) integraron ese plantel Federico Kammerichs, Gabriel Mikulas, Fernando Malara, Eloy Martin (estos dos últimos, como Alba, también pasarían por las filas de Regatas de nuestra ciudad), Martín Aguirrezabala, Diego Ciorciari, Pedro Calderón, Martín Leiva y Adrián Boccia (el único aún en actividad, en Provincial de Rosario, siendo compañero del nicoleño Santiago López). Rubén Magnano fue el DT de ese notable combinado.
Argentina había tenido una primera fase triunfando por 102-67 ante Panamá, contra Uruguay por 68-54 y con derrota frente a los estadounidenses por 83-78. Ya en ronda de semifinales la victoria fue ante República Dominicana por 80-72. Así los argentinos llegaron a la final frente a un adversario repleto de jóvenes promesas.
Según repasó en un reciente artículo la web Básquet Plus, con la 4 estaba Jason Williams, aquel base elegido por los Bulls en el puesto 2 del draft 2002 y que un accidente lo dejó afuera de las canchas de manera definitiva en 2003. El 5 era Steve Blake (13 temporadas NBA), el 6 Keyon Dooling (13 temporadas NBA), el 7 Jason Richardson (de los mejores volcadores de la historia NBA y 13 temporadas), el 8 Tayshaun Prince (campeón con Detroit en 2004 y 14 temporadas), el 9 Nick Collison (14 temporadas), el 10 Mike Dunleavy (15 temporadas y actual GM de los Warriors), el 11 Bobby Simmons (10 temporadas), el 12 Mike Miller (2 veces campeón con el Heat y 18 temporadas), el 13 Stromile Swift (9 temporadas), el 14 Zach Randolph (2 veces All Star y 18 temporadas) y el 15 Brian Cook (9 temporadas).
Y ante ellos se plantaron con toda su personalidad y clase Argentina y Delfino.
El escolta que venía de jugar 14 encuentros en la Liga Nacional 1998/99 con Libertad de Sunchales y luego regresaría a Unión de Santa Fe para jugar en el ascenso antes de emigrar a Europa- la rompió en la final con 31 puntos (6-10 en triples). El Lancha sería clave para la victoria por 92-77 y el título como los mejores de toda América. Un rendimiento que lo posicionó ante los scouts y frente a todo el mundo del básquet. De hecho, Delfino terminaría siendo el MVP de la final (el del campeonato fue Scola).
“Eran la mayoría de la clase 80, menos Mikulas y yo que éramos 81 y Carlitos y Boccia que eran 82”, recordó Alba en contacto con EL NORTE. Y sobre el trabajo de Delfino, marcó que “él no jugaba mucho en ese torneo, pero en la semifinal entró un ratito y metió dos triples. Y en la final la metió cuando volvió a entrar y después no paró de meterla”.
“Después de ese torneo tuvo una prueba en Chicago -destacó Alba- y cuando volvió me contó que un entrenador que le tomó la prueba por las cosas que hizo dijo que lo ficharan porque iba a ser jugador NBA en el futuro”. “Te dabas cuenta que era una cosa de locos. Ya hacía cosas impresionantes para nosotros. Y el estilo de juego que tenía era diferente al de todos”, agregó el ex base (de valioso aporte en el cierre, sólido en la conducción), que después tendría un gran recorrido en la “A” jugando en Regatas, Estudiantes de Olavarría, Deportivo Madryn, Boca Juniors, Libertad de Sunchales, Gimnasia de Comodoro Rivadavia y 9 de Julio de Río Tercero (hasta 2010).

En cuanto a Delfino, tras su consagratoria irrupción con Argentina, recalaría en Italia para jugar en Reggio Calabria (2000-2002) y Bologna (2002-2004). Desembarcaría más tarde en la NBA. Allí militó en Detroit Pistons (2004-07), Toronto Raptors (2007-08), Milwaukee Bucks (2009-12) y Houston Rockets (2012-13), con una experiencia en el medio en el Khimki de Rusia (2008-09).
Perseguido por las lesiones estuvo cuatro años sin jugar hasta que volvió a las canchas con Boca Juniors en 2017. Tuvo un paso por Baskonia de España y pasó sus últimas seis temporadas en Italia actuando en Torino (2018-19), Bologna (2019), Pesaro (2020-23) y Benedetto XIV Cento (2023-25).
“Tenemos un grupo de WhatsApp con esa camada de chicos que jugamos de los 16 hasta los 21 juntos y siempre nos acordamos de esos años en los que éramos tan jóvenes”, comentó Alba, actual entrenador de Somisa. Y parte de una época de oro de la Selección argentina en todos sus niveles. La etapa en la que brilló, entre tantos otros, un tal Carlitos Delfino.

