La activista sueca se encontraba entre los más de 500 voluntarios que buscaban llevar ayuda humanitaria a Gaza. Israel interceptó la flotilla en el Mediterráneo y deportará a sus pasajeros.

La activista climática Greta Thunberg quedó en el centro de la tensión internacional tras participar en la Flotilla Global Sumud (GSF), interceptada por la Armada israelí en el mar Mediterráneo. La joven sueca grabó un video en el que denunció haber sido secuestrada por las fuerzas israelíes y pidió a su gobierno que exija su liberación inmediata.
El video de la activista y la reacción internacional
“Me llamo Greta Thunberg. Soy ciudadana de Suecia. Si estás viendo este video, las fuerzas israelíes me han secuestrado y llevado contra mi voluntad. Por favor, díganle a mi gobierno que exija mi liberación y la de los demás de inmediato”, expresó la activista en un mensaje que circuló horas después de la operación.
La Flotilla Global Sumud estaba compuesta por unos 50 barcos y más de 500 voluntarios de 40 países, cuyo objetivo era romper el bloqueo naval impuesto por Israel y llevar alimentos y medicinas a la población palestina en Gaza. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, todos los barcos fueron detenidos salvo uno que permanece a cierta distancia, y los pasajeros serán deportados a Europa.
Condenas de Turquía y Jordania
La captura de la flotilla generó rechazo inmediato de la comunidad internacional. Turquía calificó la acción como “un acto de terrorismo que viola gravemente el derecho internacional y pone en peligro la vida de civiles inocentes”. La justicia turca abrió una investigación por la detención de 24 ciudadanos a bordo de la flotilla, con acusaciones de privación ilegítima de la libertad, tortura y saqueo agravado.
En paralelo, Jordania emitió un comunicado en el que denunció una “flagrante violación del derecho internacional”. El país árabe aseguró que mantiene contacto con ciudadanos propios que viajaban en la misión, para garantizar su seguridad y regreso.
La detención de Greta Thunberg le otorgó a este episodio una mayor repercusión global. Todo esto suma presión diplomática sobre Israel en medio del bloqueo a Gaza y la crisis humanitaria en la región.

