En 2018, Comey publicó el libro “Una lealtad superior: Verdad, mentiras y liderazgo”, en el que criticó a Trump por ser “moralmente incapaz de ser presidente”.

El exdirector del FBI, James Comey, fue imputado por la divulgación de información confidencial, pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigiera medidas legales en su contra.
Comey enfrenta cargos por declaraciones falsas y obstrucción a un procedimiento del Congreso, según un gran jurado federal. La imputación desató una fuerte reacción política en Washington.
Tras conocerse la noticia, Trump publicó en redes sociales que Comey es “uno de los peores seres humanos que este país ha conocido”. Además, el 20 de septiembre presionó a la fiscal general, Pamela Bondi, para acelerar la investigación.
“Nadie está por encima de la ley”, declaró Bondi. También afirmó que la imputación refleja el compromiso del Departamento de Justicia de responsabilizar a quienes abusan de su poder para engañar al pueblo estadounidense.
Los cargos contra Comey surgen de su testimonio en 2020 ante el Comité Judicial del Senado, cuando negó haber autorizado filtraciones a la prensa sobre la investigación de Rusia y sobre Hillary Clinton. Sin embargo, un informe del Departamento de Justicia de 2018 señaló que su adjunto, Andrew McCabe, aseguró lo contrario.
Aunque ese mismo informe acusó a McCabe de realizar declaraciones falsas, el caso debilitó la posición de Comey. El exfuncionario negó los cargos en un video en Instagram y sostuvo: “Mi familia y yo sabemos desde hace años que enfrentarse a Donald Trump tiene un costo”.
Comey fue director del FBI entre 2013 y 2017, nombrado por Barack Obama y destituido por Trump. Durante su gestión, inició la investigación sobre la presunta interferencia rusa en las elecciones de 2016, lo que lo convirtió en un enemigo declarado del expresidente.
En 2018 publicó el libro Una lealtad superior: Verdad, mentiras y liderazgo, en el que calificó a Trump como “moralmente incapaz de ser presidente”.

